viernes, 28 de febrero de 2020

En fin

Bueno, ayer todo era alegría y felicidad hasta que hoy en la mañana anunciaron que se confirmaba un caso del virus en la Ciudad de México, naturalmente causa temor, nunca he sido de esas personas que caen en compras de pánico y demás.

Obviamente siento incertidumbre, pero bueno, procuraré seguir las recomendaciones y no tener miedo porque, como dije ayer, siempre he pensado que he tenido una vida chida. Y honestamente creo es más grande el miedo que se genera colectivamente, miedo que termina rebasando la realidad. Ya tenemos experiencia con temblores y otros brotes, entonces ya es como para que sepamos manejar mejor los miedos colectivos, ¿no?

Por cierto... en la noche soñé que tenía mi casa hecha un desmadre y que mientras hacía mi qué hacer encontraba un bebé jajaja, pero era un bebé bien chido porque le gustaba jugar y yo jugaba con él, pero después me preguntaba ¿de dónde vendría? pues era un bebé que no tenía hambre, limpio, tranquilo y con ganas de jugar, entonces deduje que lo habrían abandonado hace poco, entonces llamamos a una señora que según se encargaba de cuidar bebés y se lo llevaba, pero me dejaba un desastre de popo en toda mi casa jaja, era divertido porque con él, venía un gatito chiquito güero y un perro bebé también, de esos recién nacidos que ni pueden ver jajaja. Fue muy divertido.

Y luego soñaba que estaba en la recámara donde vivía antes (en Naucalpan), y que había una persona que estaba parada frente a mí. Entonces desperté de ese sueño y ya con los ojos abiertos una luz que entraba a mi cuarto desde la calle la confundí con una persona que me veía y me espanté jajaja, después cobró todo sentido y me volví a dormir. jajaja.



Adiós.

jueves, 27 de febrero de 2020

Un sueño hecho realidad

Sí, lo sé.

Ya sé que no he escrito desde hace mucho tiempo, y es que me pongo a pensar muchas veces en este blog "¿qué podré escribir?" tengo tantas cosas en mente, pero, honestamente, muchas veces pienso que no sería de agrado suyo, es decir; ¿de verdad le interesa saber sobre cómo viví mi infancia llena de desobediencia hacia mi madre? ¿o de cómo molestaba a mis primos aventándoles balones, poniéndoles una pinza en el dedo, haciéndoles magia "quitándome el dedo" o simplemente al decirles que podían jugar Xbox conmigo y ponerles un control mal conectado? Eso lo hago a diario con las personas que me rodean en el trabajo, mi casa, amigos, vecinos, el Kobu (miau, Kobusín bonito prrrrrr, miau), pero en este blog... no lo sé; escribir recuerdos divertidos... Sí me gustaría escribir mucho sobre cosas que he vivido, porque siempre he considerado que he tenido una vida muy chida, con vivencias muy chistosas, increíbles y maravillosas, recuerdos que temo algún día perder y queden sepultados ¿será conveniente entonces escribir sobre esos momentos? PUEDE SER.

Pero bueno...

También he pensado desde siempre que mi estado de ánimo es directamente proporcional a varias cosas: los post de este blog, mis actividades o proyectos, mis déjà vu y mis sueños. Sí, mis sueños, siempre he pensado que mi estado emocional, mi motor dentro de mi cerebro camina más rápido cuando estoy feliz y me hace sentir y pensar muchas cosas. Y es que no recordaba cuando había tenido tantos sueños tan consecutivamente, pues los últimos meses (quizá años, no lo sé) he tenido sueños bastante locos, algunos los he compartido con la gente que creo que le importa o que se ve involucrada, pero me gusta soñar, he tenido sueños exageradamente chistosos que estoy seguro que les encantarán. Pienso que de unos años para acá he tenido buenos sueños, pero los últimos meses han sido muy muy muy frecuentes, al grado de soñar prácticamente al momento de cerrar los ojos. Bueno, supongo es normal, y me gusta recordar las cosas.

Les dejaré uno en especial que tuve que estuvo muy loco. Cabe recordar que no soy el dramaturgo, así que no esperen la gran cosa.

Y no me vengan con que el post pasado, donde hablé de los cumpleaños, es equivocado decir el último de la década. YA SÉ QUE LAS DÉCADAS NO SE MIDEN ASÍ, pero a ver díganme, no es como que alguien diga que los Beatles tuvieron actividad en la década de los 50's y los 60's (1960-1970), NO ¡ASÍ QUE DECLARO ESTE POST COMO EL PRIMERO DE LA DÉCADA!

Bueno, ya... ahí va:

Soñé bien raro, estaba en la Tierra y escapaba en una nave espacial que, mientras yo estaba en órbita, pude ver cómo se destruía la tierra y, entonces, yo temía por mi vida porque sabía que iba a implotar mi cuerpo por el vacío en el espacio, dado que parecía que me iba a quedar toda mi vida ahí. Total, que casi muero, pero cuando regresé a la tierra vi cómo se reiniciaba y todo volvía como hace millones de años (flora y fauna de hace millones años podía ver)... Y después iba a casa de un primo a ver un partido de la selección mexicana y llegué en un triciclo que llevaba atole. Qué pendejada jaja.

 Adjunto crítica del señor Kobu sobre la película Joker realizada en una entrevista un día después de su estreno (por si se quedaron con la duda de quién es y si sintieron este post un tanto vacío y es que, además, él vio la película antes que yo).

lunes, 2 de diciembre de 2019

Cumpleaños

Generalmente suelo escribir sobre mi cumpleaños en MI CUMPLEAÑOS, pero apenas tuve una conversación con alguien en la cual hablaba sobre lo que recuerdo que hice en cumpleaños anteriores y quería escribirlo para ustedes anticipándome al 25 de julio, ¿Por qué? Bueno, no puedo esperar a esa fecha sabiendo que nadie tiene la vida garantizada.
Afortunada o desafortunadamente, he tenido cumpleaños felices, incluso he escrito sobre algunos de ellos. Así que aquí vamos a contar los cumpleaños consecutivos que más recuerdo.

2013. Un cumpleaños sumamente especial, lleno de muchos peligros en la librería donde trabajé. Sobre esa historia llena de caos, tristeza y con un final lleno de alegría, diversión y felicidad lo escribí justamente en el siguiente enlace. Ese cumpleaños lo guardo mucho en mi corazón.

2014. Ese año fue especial para mí, había iniciado el servicio social y todo era un mundo lleno de cosas nuevas, emociones nuevas y experiencias nuevas. Ese día, era viernes, bien lo recuerdo, salí temprano del servicio social (mi hora de salida era a las 7 y salí a las 4, sí, prácticamente fui al servicio a despedirme tras haber hecho 2 horas de camino). En fin. Ese día mi compañero de la UPN, Roberto, me invitó un suave helado y caminamos todo periférico desde la Picacho-Ajusco hasta Perisur. Hicimos media hora pues íbamos hablando de todo. Me gustaba hablar con él, salían temas muy variados de conversación (feliz). Tomé el metrobús hasta la glorieta de insurgentes y esperé a mi amiga Daniela que saliera de su trabajo e hicimos lo que en esos años era una tradición de cada viernes. Caminar desde la glorieta de insurgentes hasta bellas artes, e ir hablando de muchas cosas muy lindas y divertidas. Fue un gran día aquel.

2015. Ese sábado inició yendo al centro a comprarme un nuevo celular y terminó conociendo a grandes y muy especiales personas en un día sumamente especial. Sobre eso, escribí en el siguiente enlace.

2016. Sin duda este ha sido el cumpleaños más triste del que yo tenga registro, conocimiento o memoria. Eran tiempos difíciles y recuerdo que por esas fechas había terminado con mi novia de ese entonces (una de las tantas veces que terminamos) pero decidimos ir a Cuautla, Morelos a celebrar mi cumpleaños (sí, sin ser novios) y pasamos el fin de semana allá. La pasé muy bien y fue un viaje muy memorable, aunque lleno de incertidumbre, de dolor. Mi cumpleaños era lunes y el domingo en la noche llegamos a mi casa y dormimos juntos, algo que yo amaba hacer a su lado. A la mañana siguiente desperté para prepararme para irme a trabajar. Me vestí y me puse un traje negro que me gustaba mucho. Me despedí de ella y tomé la combi rumbo a metro Universidad. En gran parte de trayecto iba llorando, no podía con el dolor que me provocaba la incertidumbre de no entender qué había pasado: "¿éramos novios?" "¿por qué pasamos un fin de semana entonces?" "¿qué significa todo eso?". Me festejaron mis compañeros del trabajo de ese entonces y fueron muy amables en esperarme para el pastel. Al llegar a mi casa encontré en mi cuarto una serie de fotografías de mi entonces novia y yo pegadas en la pared y notas de amor. No pude con eso.

2017. Ese día estuvo muy sencillo, realmente no tenía planes de hacer algo, porque me tocó trabajar y mi novia de ese entonces (no la del año anterior) únicamente estuvimos en mi casa tranquilos y comimos en un restaurante cercano a mi casa. Fue un buen gesto el que hizo y lo aprecio mucho.
 
2018. Ese año, el más productivo e importante de mi vida hasta ahora, estaba muy ocupado en muchas cosas, tenía diferentes actividades que hacer, recién me había titulado y estaba en planes de tocar en público con mis amigos y los ensayos no podían parar, así que ese día fui a ensayar, estuvimos en casa de Nundehui y al final del día me regalaron una deliciosa botella de Ron. Un día muy productivo haciendo cosas nuevas festejando un poco. (Ah, y adornaron mi lugar de mi trabajo).
 
2019. Oooooh ese cumpleaños!!! Ese día lloré, lloré mucho. Qué emoción. Ese día me regalaron cosas hermosas y tuve hermosas atenciones. Me regalaron en mi trabajo una deliciosa caja de mazapanes tamaño grande con un cartel impreso de un diseño de mi barrio con una noche estrellada y un mensaje muy lindo. Saliendo me invitaron a comer pizza y cerveza, fue un rato y conocí gente nueva. Y al final me invitaron a cenar y me regalaron un dibujo que refleja el cariño que le tengo a mi hermano. Ese día al llegar a casa no podía creer lo afortunado que me sentí y decidí escribir sobre eso. Aquel día la gente fue linda conmigo. Me sentí afortunado de tener esas atenciones y jamás las olvidaré.

Yo creo que para complementar este post, cada año contaré lo que hice. O quizá haga un corte cada ciertos años y contar un recuento. Me gusta contar las cosas que he vivido. Además, creo que es buen momento de escribir sobre un recuento de cumpleaños en el último mes del último año de la década.

viernes, 11 de octubre de 2019

7 años

La semana pasada el blog cumplió 7 años, el 4 de octubre es la fecha en la que procuro escribir aunque sea una pequeña entrada para celebrar este hecho.

Sin embargo, se me pasó la fecha, últimamente mis días no han sido de los mejores y he estado pensando y ocupado en otras cosas que me hacen olvidarme de cosas importantes. Perdón.