domingo, 3 de mayo de 2026

Declaración de claridad

Hace un tiempo me encontré con una imagen mientras rondaba en redes sociales y me cuestioné muchas cosas. ¿será cierto?, la imagen decía lo siguiente:

"'Por culpa de las mujeres/hombres soy así'

Mediocre, la gente chingona se hace cargo de sus propios sentimientos y no le echa la culpa a los demás"


Quiero abordar este tema desde dos perspectivas. Una de carácter teórico minimalista, y otro de carácter totalmente personal. Quiero dejar en claro que el presente post, por lo tanto, parecerá ser escrito en géneros diferentes, uno parecerá más un ensayo/columna y otra, una carta dedicada completamente a alguien concreto de un pasado ya muy, muy, lejano.

En cuando al carácter teórico.


A simple vista parece ser que sí, cada quien debe hacerse responsable de sus propios actos.

Sin embargo, por otro lado, creo fervientemente en que este tipo de afirmaciones ignora por completo causas de carácter estructural que provocan un sentimiento o reacción hacia, por decirlo, la víctima.

Creo, con contundencia, que este tipo de aseveraciones son un símil al pensamiento clasista de "el pobre es pobre porque quiere". Es un argumento que busca direccionar todas las culpas hacia una persona y señalándola como única responsable de la vida que está viviendo, cuando, en la realidad, existen diversos factores sociales, económicos, empresariales, culturales, políticos y demás que influyen en la calidad de vida de las personas. En pocas palabras:


"El 'echarle ganas' no va a reducir la brecha salarial de género (por poner un ejemplo, aunque puede ser de carácter ambiental, socio espacial, económico, racial etc.)"


Sin duda creo que las personas que conservan este tipo de pensamientos caen en los errores metodológicos del "coaching" u otras lavaderas de coco que solo buscan minimizar una complejidad para reducirlo a algo personal ignorando toda una serie de factores estructurales que, si las estudiaran, no las comprenderían.

En cuando al carácter personal.


Aquí sí tengo mucho que decir, mucho. Y esto es para mi ex-novia Sonia.

La verdad, me importa poco que suena a reproche (porque lo es). Porque hoy, 10 años después, me doy de la cantidad de errores tan graves que cometí y de los que no pude escapar.

Porque en esa relación yo estaba dedicado y enfocado al 100, no puedo creer que me entregué tanto a una persona que sabía perfectamente lo que estaba haciendo y el daño que podía significar para mí. La desilusión fue tan abrumadora que jamás pude recuperarme, jamás pude entregarme a alguien de la misma manera, porque lo que yo entregué, quería entregarlo UNA SOLA VEZ, con alguien y eso terminó en la decepción más grande de mi vida. El valor que tenía lo que yo daba era algo que no quería volver a dar, con nadie, ni siquiera con ella, una vez habiendo terminado.

¿echarle la culpa? ¡Pero qué dices! Fuiste tú quien se quedó, dirán. Sí, fui yo quien se quedó, pero fueron innumerables las veces en las que tomaba la dura decisión de terminar la relación porque yo estaba sintiendo que no funcionaba esto, siempre fui yo quien se quiso ir. Porque, aunque pueda morir de celos, jamás tendré la necesidad de decir:

  • "No le hables a fulanito"
  • "Dile que estás conmigo cuando le contestas las llamadas ¿por qué le mentiste?"
  • "No salgas con él a escondidas de mí los fines de semana"


He tenido muchos periodos de inseguridad, pero jamás diré algo así, porque quien es auténtico, se acepta como es, con lo bueno y lo malo y nunca querrá parecerse a otros o sobreponerse, da la libertad de que la otra persona elija con quién quedarse mostrándose auténticos cada quien, no retener. Eso era lo que yo hacía ¿para qué intentar hacerle ver que ese sujeto era un papanatas? iba a quedar como un inseguro que no se valora y que quiere retener a alguien. Yo sé lo que valgo y es lo que hay.

Pero la manipulación era una constante, 1000 veces cortábamos, 1001 veces regresábamos. Era una insistencia tóxica. Una retención y manipulación.

Sí ¡Yo soy responsable de mis actos! Pero cuando existe una constante manipulación, durante un periodo muy duro, los estragos son más fuertes. Yo siempre tuve la madurez y voluntad de irme porque las cosas no iban bien ¡NUNCA FUERON BIEN! ¿por qué la insistencia de retener y manipular? El daño fue permanente, por muy "resentido" que eso suene, porque repito, lo que yo estaba entregando era una única versión que yo quería entregar a una sola persona. Algo irrepetible, no puedo, ni quiero, reciclar a una versión nueva, "renovarme", "superarme", porque la decepción ante una persona que creía que era para siempre terminó siendo lo peor que me pudo haber pasado.

No olvido fechas, no olvido momentos. No olvido que eso ya tiene 10 años, no olvido que fue una época súper difícil en la que solamente me sentía olvidado y abandonado, un año en el que pasé el cumpleaños más triste de mi vida ¡CONTIGO!.

Y sí, completa y absolutamente hago responsable a esa persona, por muy despreciable que eso suene de mi parte, asumo las palabras que estoy diciendo, con total contundencia, porque esto no era una simple relación, era algo por lo que yo tenía mente, alma y corazón 100% dedicado.

Y porque, tras la ruptura, SIEMPRE fue ella quien me buscó a espaldas de su pareja, con quien me engañaba en su momento (las palabras por su nombre).

Fue en 2018, al momento de huir de la justicia.
Fue en 2019, cuando una vez estaba comiendo en una fonda.
Fue en 2020, cuando recibí la llamada desde el sureste.

Nunca tuve la voluntad de buscarla para restablecer el contacto roto, ni por error.

¿y aun así soy yo quien es bloqueado? Como si la amenaza de restablecer contacto viniera de mi parte ¡JA!

De la única persona de quien huye, es de sí misma.

Hoy, 10 años después, me doy cuenta que fue un error haber iniciado esa relación, siempre tuve el valor de saber cuándo irme, pero no era así de su parte. Siento que le di lo más valioso a alguien que definitivamente no lo merecía. Y si bien, en cuanto a lo profesional, le guardo mucho respeto, honestamente no de otra forma.

Pasé mucho tiempo extrañando, idealizando y "perdonando" lo sucedido, pero hoy me doy cuenta que solo era un espejismo, nunca debí hacerlo. Me enseñaste a cómo no ser en una relación.

No es como "darle vuelta a la hoja" así de fácil, porque, al menos en mi vida, las personas no son desechables y las personas que quiero, procuro cuidarlas y mantenerlas bien conmigo la mayor del tiempo posible. No puedo simplemente sustituir una persona con otra, para MÍ no es así. Lamentablemente el daño se replicó en convertirme en todo eso que odié, porque nunca pude volver a ser el mismo después, perjudiqué a otras personas, y a mí mismo.

Y la verdad no me interesa competir sobre "quién sufrió más" y "quién superó eso más rápido", porque aquí estoy hablando de la variabilidad y diversidad sentimental que hay en las personas y que muchos no entienden, que creen que esas ideas de "coaching" son reglas escritas en piedra. Son charlatanería en su máxima expresión, desentienden las complejidades que hay en las personas. 

 

La neta, chinga tu madre. Al chile


miércoles, 31 de diciembre de 2025

Contrastes

Siempre he creído que 2016 ha sido el año mas difícil de todos.

Pero este 2025 viví los dolores, pérdidas y golpes más fuertes de todos.

Este año terminó como empezó.
 
Feliz año nuevo 

martes, 28 de octubre de 2025

Soñé con Vochita

Todo pasó porque Batman, mi otro gato por quien Vochita se volvía loca, estuvo corriendo toda la noche y no me dejó dormir, de verdad parecía que corría como cuando se correteaban en la madrugada los dos. Y en una mezcla de realidad y sueño, me levantaba a ver qué sucedía y ahí estaba, en una repisa, parada, y me saludaba, yo la saludaba y no podía creerlo, era muy feliz, había vuelto y tenía los dos collares que tuvo en su vida conmigo. Había regresado cambiada, su pelaje de tono negro se había convertido en blanco y regresó más pedinche con la comida.

En ese momento me acordaba de las personas que me decían que volvería, pero fue cuando le escribí a una amiga y de repente estaba ahí en mi casa con mi hermano, de hecho estábamos en pijama, y todos éramos muy felices. Parecía más día de reyes magos que día de muertos. Yo me repetía constantemente que esto no era un sueño, se veía tan real y nítido. Cada detalle de mi casa, hasta la iluminación de la madrugada eran tan fiel. Yo estaba tan feliz que le tomaba muchas fotos a mi gatita y le hablaba diciéndole que ya hasta había puesto su ofrenda (misma que ya está hecha pero compartiré pronto) y le mostraba los regalos que personas me dieron en su memoria desde que se perdió, hasta jugaba con ella reclamándole porqué se fue, y pensaba en las acciones que tomaría para ya no volver a perderla nunca más.

Sucedió que de la nada volví a dormir pensando en que ya podía estar tranquilo. Y cuando desperté veía la puerta abierta y mis dos gatos ahí, sin salirse, me preocupé mucho porque podían escaparse pero me sentí bien porque no lo habían hecho. Cargaba mucho a Vochita y era muy feliz. Todo el tiempo pensé que era real. No parecía un sueño.

Definitivamente ha sido el sueño más real que he tenido jamás. Eso solo me demostró que Vochita está muerta y sí vino a jugar con Batman.

miércoles, 8 de octubre de 2025

Necesariamente innecesario

El siguiente texto forma parte de una imaginaria e innecesaria respuesta que daría a una persona con quien tuve una relación hasta hace poco.

Al ser innecesaria, por lo sincera y visceral, no debería ser considerada una respuesta real. Sin embargo, sí quiero expresarla, aunque sea una manera indirecta. Pues mis sentimientos son sinceros y no quiero echar por la borda un texto al que le dediqué tiempo.

No es culpa de ella, ni es mala persona. Simplemente fuimos tan incompatibles como el agua y el aceite. Una disculpa honesta por lo poco cortés en expresarme de esta manera. Sin duda esto no habla bien de mí, asumo esa responsabilidad, pero tampoco puedo negar mi opinión al respecto.

Hola, AP.

He vivido meses muy difíciles que me hicieron pensar sobre lo que espero de una relación: lo que quiero dar y también lo que necesito recibir. En ese proceso también pensé sobre lo que tuve, no valoré y perdí por haber apostado por una relación contigo.

A tu lado nunca tuve nada de lo que quería o que me hiciera feliz (en todos los sentidos). Y sé que tú tampoco.

Honestamente pienso que esta ha sido la relación más insípida, gris, triste, plana, vacía, plástica, superficial, aburrida, insignificante y decepcionante que he tenido en toda mi vida. Sin esa chispa, gracia, complicidad, profundidad y conexión que vuelve significativa una relación. Intenté muchas veces conectar contigo, y de muchas maneras, pero nunca sentí que haya despegado esto. Todo esto tuvo siempre un sabor super amargo y una profunda insatisfacción emocional, sentimental, física, intelectual, etcétera.

Todo tipo relación (laboral, académica y personal) se acabó entre nosotros, dio todo lo que tuvo que dar. Se agotó. Hicimos nuestro mejor esfuerzo, pero ya no da para más. Estoy seguro que encontrarás a alguien a tu altura y con quien sí tengas más en común y conectes mejor, pues eso nunca sucedió entre nosotros.

Quiero pensar en una nueva relación. Una nueva oportunidad que me alimente, desafíe, inspire, brinde y aporte mucho más en lo sentimental, intelectual, emocional, físico y personal.

Tengo mucho para dar y quiero compartirlo con alguien que esté a la altura de las circunstancias para recibir y disfrutar sin miedos y prejuicios todo lo que tengo, lo que soy y lo que hago.

De verdad ya no quiero volver a verte, ni saber de ti nunca más. Ya no te quiero. 

Mucho éxito siempre en todo lo que hagas.

Adiós. Hasta nunca.