martes, 24 de noviembre de 2020

Mi pequeña gran biblioteca de libros del FCE

En más de una ocasión me has escuchado hablar sobre lo mucho que amo mi trabajo, lo sé. Y créeme que jamás me arrepentiré de eso, ni será la última vez, esta semana dedicaré 2 post sobre mi trabajo, el primero es este, donde te enlistaré los pocos libros del FCE con los que cuento. Esto, dado que uno de los beneficios que tengo como trabajador es un descuento irresistible que valdrá la pena aprovechar. Bueno, la lista se divide por Libros infantiles y el resto, pero empezaremos por el resto, el cual tiene una variedad de autores y colecciones. Libros que siempre tenderán a crecer.

ADVERTENCIA: No pretendo para nada asumir que "leo" mucho o algo por el estilo, únicamente lo hago como pretexto para limpiar mis libros, acomodarlos y compartir con ustedes un poco de mis intereses. Asimismo, ya había libros que tenía antes de trabajar ahí, sin embargo, representarán algunos, ya que antes solamente los leía en copias. Tampoco esta lista pretende atraer a un erudito patético de las citaciones en APA, tampoco es para tomarse en serio (principalmente los años). Es un ejercicio.

Empecemos.

  1. Pérez Tamayo, R (2002). Ética médica laica. México: Fondo de Cultura Económica, El Colegio Nacional, UNAM.
  2. Bauman, Zygmunt (2003). Modernidad Líquida. México: Fondo de Cultura Económica.
  3. Bauman, Zygmunt (2007). Vida de consumo. México: Fondo de Cultura Económica.
  4. Sabine, George (1994). Historia de la teoría política. México: Fondo de Cultura Económica.
  5. Organización de los Estados Americanos (2011). Política, dinero y poder. Un dilema para las democracias de las Américas. México: Fondo de Cultura Económica.
  6. De la Fuente, J. R (et. al.) (2015). Marihuana y salud. México: Fondo de Cultura Económica. 
  7. Martínez Narváez, G. (2013). Un sistema en busca de salud. México: Fondo de Cultura Económica. 
  8. Duverger, M. (1957). Los Partidos Políticas. México: Fondo de Cultura Económica.
  9. Pasquino, G (2011). Nuevo curso de Ciencia Política. México: Fondo de Cultura Económica.
  10. Sartori, G (2002). La Política. Lógica y método de las ciencias sociales. México: Fondo de Cultura Económica.
  11. Hobbes, Thomas, Leviatán: o la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil. (Perdón por no citar en APA, este es un clásico de de 1651 y no sé cómo se citan los clásicos. Humillación para mí, lo sé).
  12. Rawls, J. (1995). Liberalismo Político. México: Fondo de Cultura Económica.
  13. Abbagnano, N. (1955). Introducción al existencialismo. México: Fondo de Cultura Económica.
  14. Liano, D. (2019). Réquiem por Teresa. México: Fondo de Cultura Económica.
  15. Subirats, E. (2018). El muralismo mexicano. Mito y esclarecimiento. México: Fondo de Cultura Económica. 
  16. Bobbio, N. (2001). El futuro de la democracia. México: Fondo de Cultura Económica.
  17. Rulfo, J. (1959). El llano en llamas. México: Fondo de Cultura Económica.
  18. Reyes Heroles, J. (1995). Obras completas. Tomo I. Política. México: Fondo de Cultura Económica, SEP, Asociación de estudios históricos y políticos Jesús Reyes Heroles, A.C.
  19. Bernal, R. (2017). El complot mongol. México: Fondo de Cultura Económica.
  20. Keane (2018). Vida y muerte de la democracia. México: Fondo de Cultura Económica, Instituto Nacional Electoral.
  21. Migdal, Joel (2011). Estados Débiles Estados Fuertes. México: Fondo de Cultura Económica.
  22. Paz, O. (2006). El arco y la lira. México: Fondo de Cultura Económica.
  23. Ramírez Fausto (2017). José María Velasco. Pintor de paisajes. México: Fondo de Cultura Económica.
  24. Foucault. M. (2016). La sociedad punitiva: curso en el College de France (1972-1973). Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
  25. Foucault. M. (2005). El poder psiquiátrico: curso en el College de France (1973-1974). Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
  26. Moreno de Alba, J. G. (2012). Minucias del lenguaje. México: Fondo de Cultura Económica.
  27. Rawls, J. (1995). Teoría de la justicia. México: Fondo de Cultura Económica.
  28. Harmon, M. (1999). Teoría de la organización para la administración pública. México: Fondo de Cultura Económica.
  29. Montenegro, W. (1982). Introducción a las doctrinas político-económicas. México: Fondo de Cultura Económica.
  30. Bobbio, N. (1989). Liberalismo y democracia. México: Fondo de Cultura Económica.
  31. Paz, O. (2010). El laberinto de la soledad. Postdata. Vuelta a "El laberinto de la soledad". México: Fondo de Cultura Económica.
  32. Castaneda, C (1976). Viaje a Ixtlán. México: Fondo de Cultura Económica.
  33. Bobbio, N. (1989). Estado, Gobierno y Sociedad. Por una teoría general de la política. México: Fondo de Cultura Económica.
  34. Weber, M. (1922). Economía y sociedad. México: Fondo de Cultura Económica.
  35. Sapir, E (1966). El lenguaje. México: Fondo de Cultura Económica.
  36. Cosío Villegas, D. (1997). Un tramo de mi vida (fragmento de Autobiografía). México: Fondo de Cultura Económica.
  37. Pereira da Costa D. (1989). Introducción a la saudade. Antología teórica y aproximación crítica. México: Fondo de Cultura Económica.
  38. Fernández Silanes, N. (2020). Space invaders. México: Fondo de Cultura Económica.
  39. Azuela, M. (1960). Los de abajo. México: Fondo de Cultura Económica.
  40. Rojas González, F. (1960). El diosero. México: Fondo de Cultura Económica.
  41. Plath, O. (1981). Flolclor lingüístico chileno. Santiago de Chile: Fondo de Cultura Económica.
  42. Sartori, G. (2016). Ingeniería Constitucional Comparada. México: Fondo de Cultura Económica.
  43. Dostoievski, Fiódor. Cuentos Completos I.
  44. Castells, M. (2005). Globalización, desarrollo y democracia: Chie en el contexto mundial.
    México: Fondo de Cultura Económica.
  45. Villoro, J. (2019). Yo soy Fontanarrosa. México: Fondo de Cultura Económica.
  46. Kenneth Turner, J. (2019). Los esclavos de Yucatán. México: Fondo de Cultura Económica.
  47. Bauman, Z. (2005). Amor líquido. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
  48. Del Paso, F. (2012). Noticias del Imperio. México: Fondo de Cultura Económica.
  49. Butler, Laclau, Zizek  (2003). Contingencia, hegemonía, universalidad. México: Fondo de Cultura Económica.
  50. Bubner, R. (2010). Acción, historia y orden institucional. México: Fondo de Cultura Económica.

Buenos ahora vamos con los libros INFANTILES y JUVENILES.

  1. Oz, A. (2005). Una pantera en el sótano. México: Fondo de Cultura Económica.
  2. Romero, A. (2019). Nosotras/Nosotros. México: Fondo de Cultura Económica.
  3. Mckee, D. (1995). El chapuzón de Élmer. México: Fondo de Cultura Económica.
  4. Mckee, D. (1995). El baño de Élmer. México: Fondo de Cultura Económica.
  5. Mckee, D. (1999). Los colores de Élmer. México: Fondo de Cultura Económica.
  6. Mckee, D. (1999). Un día con Élmer. México: Fondo de Cultura Económica.
  7. Mckee, D. (1999). Élmer y el clima. México: Fondo de Cultura Económica.
  8. Mckee, D. (1999). Los amigos de Élmer. México: Fondo de Cultura Económica.
  9. Gomi, T. (1993). Adivina quién soy. México: Fondo de Cultura Económica.
  10. Gomi, T. (1997). ¡Mira lo que tengo! México: Fondo de Cultura Económica.
  11. Gomi, T. (1997). A moverse. México: Fondo de Cultura Económica.
  12. Gomi, T. (2007). El libro de los garabatos. México: Fondo de Cultura Económica.
  13. Gomi, T. (2008). El libro de los garabatos 2. México: Fondo de Cultura Económica.
  14. Gomi, T. (2019). El camino de Pingüino. México: Fondo de Cultura Económica.
  15. Van Hout, M. (2015). Feliz. México: Fondo de Cultura Económica.
  16. Browne, A. (2002). La feria de los animales. México: Fondo de Cultura Económica.
  17. Browne, A. (1994). El libro de osito. México: Fondo de Cultura Económica.
  18. Browne, A. (1994). Un cuento de osito. México: Fondo de Cultura Económica.
  19. Browne, A. (2010). Los tres osos. México: Fondo de Cultura Económica.
  20. Browne, A. (1993). El túnel. México: Fondo de Cultura Económica.
  21. Browne, A. (1993). Cambios. México: Fondo de Cultura Económica.
  22. Browne, A. (1994). El libro de osito. México: Fondo de Cultura Económica.
  23. Jeffers, O. (s.f.) Aquí estamos. México: Fondo de Cultura Económica.
  24. Jeffers, O. (2014). El día que los crayones renunciaron. México: Fondo de Cultura Económica.
  25. Jeffers, O. (2016). El día que los crayones regresaron. México: Fondo de Cultura Económica.
  26. Jeffers, O. (2011). Arriba y abajo. México: Fondo de Cultura Económica.
  27. Jeffers, O. (2009). Cómo atrapar una estrella. México: Fondo de Cultura Económica.
  28. Jeffers, O. (2009). Perdido y encontrado. México: Fondo de Cultura Económica.
  29. Jeffers, O. (2009). De vuelta a casa. México: Fondo de Cultura Económica.
  30. Jeffers, O. (2012). Atrapados. México: Fondo de Cultura Económica.
  31. Jeffers, O. (2010). El corazón y la botella. México: Fondo de Cultura Económica.
  32. Kasparavicius, K. (1995). Huevos de pascua. México: Fondo de Cultura Económica.
  33. Kasparavicius, K. (1996). El país de Jauja. México: Fondo de Cultura Económica.
  34. Kasparavicius, K. (2019). Once cuentos fantásticos de Kasparavicius. México: Fondo de Cultura Económica.
  35. Kasparavicius, K. (2011). Zanaforius el Grande. México: Fondo de Cultura Económica.
  36. Liao, J. (2006). La Piedra Azul. México: Fondo de Cultura Económica.
  37. Meschenmoser, S. (2015). El estambre mágico del señor Pug. México: Fondo de Cultura Económica.
  38. Villoro, J. (2013). El libro Salvaje. México: Fondo de Cultura Económica.
  39. Bauer, J. (2009) Selma. México: Fondo de Cultura Económica.
  40. Santana Camargo, Sebastián (2018). Mañana viene mi tío. México: Fondo de Cultura Económica.
  41. Burgos, Tango (s.f.) ¿cómo es tu papá? México: Fondo de Cultura Económica.
  42. Álvarez, Mukai (s.f.) ¿cómo es tu mamá? México: Fondo de Cultura Económica.
  43. Banyai, I. (1995). Zoom. México: Fondo de Cultura Económica.
  44. Valdivia. P. (2010). Es así. México: Fondo de Cultura Económica.
  45. Sdralevich, T. (2018). Mi familia es un zoológico. Santiago de Chile: Fondo de Cultura Económica.
  46. Armstrong, M. (2011). Trapo y rata. México: Fondo de Cultura Económica.
  47. García, E. (2018). Una extraña seta en el jardín. México: Fondo de Cultura Económica.
  48. Hinojosa F. (2010). La peor señora del mundo. México: Fondo de Cultura Económica.
  49. Chávez Castañeda, R. (2019). La cantante y el león. México: Fondo de Cultura Económica.
  50. Maturana, A. (2019). Secreto. México: Fondo de Cultura Económica.
  51. Maar, P. (2004). El viaje de Lisa. México: Fondo de Cultura Económica.
  52. Pez, A. (2016). Mi pequeño hermano invisible. México: Fondo de Cultura Económica.
  53. Meza, E. (2019). El príncipe valiente tiene miedo. México: Fondo de Cultura Económica.
  54. Kitamura, S. (2009). ¿Qué le pasa a mi cabello? México: Fondo de Cultura Económica

Uf, terminé.



viernes, 20 de noviembre de 2020

Impacto negativo

Bueno, hoy me acabo de topar con un artículo que me despertó mucha curiosidad y que de alguna forma me hizo sentir bien. Se titula "Cuarentena por el coronavirus: cómo el confinamiento contribuye a la pérdida de la memoria".

Las últimas semanas, o meses, he sentido un agravio serio en mi memoria. Cosas que sucedieron hace meses no recuerdo haberlas vivido, y realmente me preocupa mucho porque ha afectado mi calidad de vida. No recuerdo si tendí mi cama, si lavé tal cosa o si ya hice una actividad. Me preocupa muchísimo porque siempre he presumido de tener una memoria formidable, pues cuando trabajaba en la librería podía fácilmente recordar libros por su portada, autor, título, editorial y tema. Y en el trabajo ubicar un correo anterior me resultaba sumamente fácil, porque tenía recuerdos base que me ayudaban a ubicar ese correo. Hoy me pasa que cuando voy a prender el boiler, salgo, lo "prendo", regreso a mi casa a hacer mis actividades y cuando pasa tiempo suficiente, me doy cuenta que solamente prendí el piloto...

Cosas así suceden frecuentemente, y me preocupa mucho.

Quizá la solución sea escribir de manera más frecuente en este blog para contar cosas, por muy irrelevantes que parezcan porque podría ser un ejercicio que pueda hacer que recupere mayor destreza en mi memoria. No estoy perdiendo memoria, sino es la destreza.

Me preocupa porque esto ha influido de manera negativa en mi rendimiento escolar y laboral. Me he perdido reuniones por no recordarlas, he perdido noción del tiempo y tiendo a ser más flojo y procrastinar mucho.

Yo creí que era inmune a esto, pero veo que no es así. Creí que el haber aprendido idiomas, era un ejercicio que me daba inmunidad a ciertas cosas, pues es un constante ejercicio y uno hasta puede sentir un cambio en el cerebro. Hoy siento deterioro, me siento distraído, sedado. Eso debe cambiar.

Lamento los post que vengan, pero será parte del ejercicio que me he dedicado hacer. Ya que vivo auténticamente solo y mi socialización es casi nula, lo cual impacta mucho más.

Una última pregunta... ¿será que este año se convierta en el año con mayores post publicados? El año 2018 (mi año con mayor actividad física, académica, laboral, social, etc.) tuve 59 entradas y 2020, con este post, son 26.

Lo averiguaremos.

viernes, 30 de octubre de 2020

¿Ecologista?

He decidido tomar una serie de medidas que me gustaría compartir con ustedes, primero plantearé mis posibles nuevas acciones y después el porqué.

  1. Reducir el consumo de carne. Esto ya lo venía haciendo, no hablo de ser vegetariano/vegano, hablo de comer lo mismo, pero menos, para equilibrarlo con otros grupos alimenticios.
  2. Hacer composta. Desde hace tiempo veo mi "basura" orgánica y yo la veía provechosa, ahora he decidido hacer composta para utilizarla sembrando.
  3. Aprovechar el agua generada por actividades de casa. Honestamente esta decisión requeriría de muchas cosas, pero bueno, haré lo posible.
  4. Separar mejor mi basura. Esta decisión también mmm, no lo sé. Los recolectores tampoco se esfuerzan mucho en separar la basura que les doy y no hay depósito cercanos a mi casa. Me gustaría poder de verdad separar mejor mi basura o reciclarla bien.
  5. Usar más la bici. Ante esto no hay tanto problema porque mis traslados incluso los hago caminando o en transporte. Jamás me ha gustado la idea de tener un vehículo que solamente responde a vanidades injustificadas.

Por ahora he pensado en esas. Mi idea no es señalar a la gente que consuma mucha carne o haga cosas diferentes a las que yo haría, como la gente que a huevo quiere obligarte a ser vegano o quienes buscan desprestigiar a huevo a quienes son veganos/vegetarianos. Honestamente me da muchísima hueva ambas personas. Yo únicamente quiero seguir mi mismo estilo de vida siendo más responsable con la basura que genero y aprovechar lo que consumo de la mejor manera. No ser tan m&rda. No busco cambiar a la gente ni convencerla o confrontarme con otras personas. No. Yo confío que podemos tener el mismo estilo de vida que tenemos, solo hay que ser más responsables con ello, para no generar un impacto mayor.

¿Por qué decidí tomar esta decisión? Recién estaba viendo un programa, que no sé qué tan "real" sea, se llama Tacaños extremos jajajaja, y hubo en especial un capítulo donde un tacaño realmente era un ecologista, él sabía bien qué tipo de carne comprar y cómo prepararla. Hacía traslados en bici. Su consumo de agua, luz y gas era sustentable y eficiente. Realmente no partía del hecho de ser ambientalista o algo así, todo parte de que quiere ser tacaño y por serlo, hacía cosas grandiosas. Y me quedé pensando en eso y me gustaría hacer algo similar.

Otro tema sería ya hablar de los usos de suelo, recolección de residuos, uso del agua, el maldito desarrollo inmobiliario, uso privado del automóvil, entre otros tantos, pero eso ya sería tema para investigaciones serias. Investigaciones que sería bueno poder hacer.

A ver qué tal me va. Seguramente más adelante compartiré mis reflexiones acerca de lo que podríamos hacer para hacer una ciudad más sostenible en ese ámbito.



miércoles, 21 de octubre de 2020

Breve historia de la fragilidad

Tengo tiempo, mis cuadernos están tachados de los pendientes que dije haber atendido, mi escritorio arde de asuntos de trabajo, proyectos en curso ponen sus ojos entre la puerta esperando ser atendidos viéndome escribir un poco mientras todo vuelve a su acelerado ritmo. Y es que hoy es momento de hablar importante.

2007 marcaba el inicio de lo nuevo, empezar a pensar como una persona independiente y buscar hacerme valer por mis propios medios, y no lo digo en sentido figurado, literalmente empezó una época marcada por mi propio ritmo, solamente dependía económicamente, sin embargo, todo lo demás estaba en mi propio seguimiento. Me senté en una silla, recuerdo que tenía una playera verde, más bien era tipo polo, me senté en una silla fría con un panel blanco atrás. Flash. Me batió de golpe y eso se ve claramente reflejado. Esperé unos minutos y ya tenía el plástico en mis manos.

2010 Comenzaba una nueva aventura, esta vez en un nuevo viejo conocido sitio, no creía lo que sucedía y la historia volvió a repetirse, me senté en una silla fría con un panel blanco detrás, prometí que el flash no dejara al desnudo mis debilidades, ya era mayor de edad y sabía que debía dar el salto, ser un adulto, un hombre, ya nada era como hace 3 años, conocí e hice muchas cosas que me definieron, definitivamente no volvería a sufrir el daño del flash. Flash. Lo volvió a hacer. No recuerdo cuánto tiempo pasó, pero el plástico lo volví a tener. Paradójicamente, perdí varias ese plástico y tuve que solicitar más de 2 reposiciones.

2015. Era el inicio de año. La aventura... la aventura ya había terminado, y qué mejor manera que terminarla que con una ceremonia, y no solamente una ceremonia, parecía que la ceremonia estaba dedicada a mí, tanto era mi ego que eso parecía a mis ojos. Pero ¿por qué? Pues porque tras haber terminado la aventura universitaria, casi inmediatamente me había colocado en un lugar que amaba, ejerciendo plenamente mis respectivas labores. Me había convertido en el mono colgado en el árbol de la abundancia que antes había criticado en este mismo blog. Me había convertido en mi propio enemigo sin saberlo, cegado de egoísmo. Fui a esa ceremonia de manera triunfante. Cada foto de ese día lo reflejó, las fotos familiares, con amigos y demás, pero una foto debía ser consagrada para la posteridad, la foto del plástico de salida. Esa era mi oportunidad para plasmar mi poderío. Para mi suerte en la ceremonia ofrecían esa fotografía y no dude ni un segundo en inmortalizar mi mayor fragilidad intentando ocultarla con mi mejor cara. La historia se repitió hasta el momento en el que yo lo decidí, no debía vencerme ese flash, este traje y corbata son mi escudo ¿los ves? adelante, hazlo. Flash. Esperé unos minutos y ya tenía en mis manos mi mayor foto, batí al enemigo (¿era yo mismo?).

Después de ese año las cosas cambiaron más que en todo lo anterior ¿por qué? Sería muy repetitivo hablarlo de nuevo, pero en resumen, en 2015 me mudé, en 2016 me sacaron del árbol, caí en la peor depresión de mi vida y viví el periodo más tormentoso al lado de personas específicas, 2017 fue la clave: regresar a lo fundamental, lo cual implicó ciertas medidas. Tomé un rumbo muy diverso en 2018, y 2019 buscó establecer una continuidad.

2020. ¿era real lo que estaba viviendo? Me sentía como un infiltrado ¿sabes? no sabía si realmente estaba siendo parte de este proceso. Después de haber pasado varios filtros (y tener una negociación al grado de sentirme como en las películas cuando revisan los documentos de un pasajero en el avión y hay un suspenso) pasé a la sala. Temblaba, TEMBLABA de los nervios que implicaba sentarme en la silla de nuevo, es que han pasado muchos años desde algo así, ¿cómo era posible? De cualquier forma, me senté, me dejé de llevar y todo el proceso anteriormente mencionado buscó hacer efecto, he reinventado mis propios orígenes. Creo estar listo, respira... Flash. ¿el resultado? Tranquilidad. ¿lo había conseguido? ¿había logrado dejar atrás todo lo malo? no lo sé, debí esperar meses para ponerlo sobre la mesa. Pasaron meses, hasta octubre 19, el plástico era mío.

Hoy, veo que la fragilidad no se ha ido, en años como estos es donde más se hace presente, sin embargo, han cambiado las formas de lidiar con ello. El miedo y la fragilidad, por más que las esconda, son parte de mí. Quizá siempre lo han sido y he buscado la forma de ocultarlas para alejarme de lo que verdaderamente soy. Eso es imposible. Lo que sí es posible es aprender a convivir con ello, y creo que apenas estoy empezando a sobrellevarlo, nada está seguro en esta vida. Ahora que he vivido cosas muy específicas, sé lo que no quiero volver a vivir, y para ello, necesito tener clara mi mayor debilidad; lo que me constituye. El miedo.

El camino de las credenciales del infinito

Ya que no se ve en la credencial, pude recuperar la foto en una página de la UNAM