domingo, 29 de mayo de 2016

Aproximaciones

Era un día como hoy, como ayer, o como cualquier otro en el que te arrepientes de haber abierto los ojos. Sin ser pesimista ni nada, sólo hay días en los que la existencia de uno u otros a veces parece ser un estorbo. Habían cosas que hacer.
Ese día yo tenía pensado ir a Ciudad Universitaria (en adelante CU) para cumplir con ciertas obligaciones establecidas, por lo que tuve que vestirme de inmediato, desayunar (o intentar consumir algo) y partir con destino conocido. Me paré en la calle donde me haría la parada el transporte al metro y esperé por largo tiempo hasta que llegó uno, pero estaba lleno y no podía subir, parecía que no sería un día como en los viejos tiempos. Ojalá esté equivocado, me dije. Pasando 10 minutos y una veintena de taxis ansiosos de mentarme la madre si no me subía en sus unidades, llegó el tan ansiado transporte que me llevaría al metro. En mi camino al metro iba transponiendo (o tapando) mis complejos con la ruta que debería tomar para llegar al campus central de CU, habían varias rutas: Una de ellas consistía en llegar al metro y tomar el próximo convoy a la estación Copilco, bajar y caminar hasta el campus central; otra opción era llegar al metro tomar un nuevo transporte que me llevara a Copilco llegando por la Av. Delfín Madrigal y caminar hasta el campus central y otra era llegar al metro, tomar el pumabús y llegar al campus central. De todas las anteriores la última parecía la más adecuada, sin embargo siempre representa un volado, una probabilidad volátil de que las cosas salgan exitosamente bien o fracasadamente mal, y conociendo mi suerte de entre esos dos escenarios, tenía el miedo de que las cosas resultaran como casi siempre. No importó. Si las cosas se pondrían mal, encontraría la alternativa de llegar al lugar sin perder tanto tiempo. Llegué al metro y crucé el puente, el mural del metro Universidad me hizo una seña, algo parecido a un guiño, algo parecido a esos guiños de los bares de mala muerte que hace la gente cuando lanza una moneda. Algo similar. Pasé por los puestos donde venden artículos universitarios (que por cierto, en su mayoría los detesto), y me encontré con la sorpresa de que habían suficientes pumabúses en algunas paradas ¿Estará el mío? Era la pregunta del momento. Es muy difícil que se encuentren esos transportes, y más aún que coincidan con tu partida. Ese día fue especial porque en el momento de mi llegada a la parada, al camión ya estaba subiendo gente y yo tenía que formar parte de ese grupo. Corrí, salté al pumabús y a pesar de haber personas de pie, tuve la oportunidad de ir sentado, algo que me vino justo porque iba demasiado cargado como para fastidiarme al final del día si cargaba todo el tiempo mi triste mochila. Pasamos por la ruta que lleva a la DGAE, Psiquiatría, Química, y en este punto yo ya sabía que mi parada estaba muy próxima y estaba ahora planeando mi forma de huir, hasta que llegamos a la Facultad de Arquitectura (de ahora en adelante FA), el bus se detuvo por completo sin razón aparente y el chofer que iba demasiado tatuado, con una bocina personalizada de tamaño como de una mochila un poco grande y escuchando Bob Dylan y The Rolling Stones dijo:
"Hasta aquí llegó, me regreso al metro"
Todos bajamos.
En masa seguimos hasta la entrada de la FA y caminamos dentro de ella como si el lugar fuera el pan de cada día, pero nadie estaba preparado para escapar de ahí. Nadie. Las puertas, escaleras y otros lugares estaban cerrados, la ruta de escape ya estaba definida por el personal de seguridad, pero nadie conocía a detalle la salida. Estábamos desorientados como cuando pillas un gato hurgando la basura y lo acorralas en el pasillo. La única forma de escapar era por medio del museo de la FA, así que entré y me encontré con algo maravilloso.
Me encontré con una exposición que me llamó la atención bajo el siguiente título:
 
Arquitectos mexicanos nacidos en España.
Yo conocí una exposición de la cual el tema era muy similar y necesitaba comprobar de qué se trataba esta nueva exposición.
La tipografía del título emanaba recuerdos muy vivos y próximos, estaba yo de vuelta, y me daba gusto saber que esa disonancia en mi cabeza regresaba, porque así me siento cuando estoy vivo. Pero tenía que excavar hasta encontrar qué exposición era la anterior.
Y de repente vi un recuadro de algunos arquitectos que mostraba la exposición, en el recuadro estaban sus fotos y algunos de sus datos más relevantes. Y sí, se detonó el resultado como una explosión.
Hace algún tiempo escribí sobre mi visita a Guadalajara y la visita al Hospicio Cabañas, así que saqué mis fotos de mi bolsillo y el título de la exposición que se reavivaba en mi mentecilla era "Presencia del exilio español en la arquitectura mexicana", esta exposición es parte de una serie de datos curiosos que recogí y plasmé en mi entrada "Revelaciones I"
Hospicio Cabañan
Foto del letrero de la exposición "Presencia del exilio español en la arquitectura mexicana"
¿Por qué me hizo recordar esa exposición?
Porque recuerdo esos recuadros de los datos de los arquitectos, recuerdo perfectamente esa tipografía y también el tema era muy similar, a pesar de no haber fotografiado ambas exposiciones, en la primera recuerdo que se encontraba la foto de Félix Candela, caso contrario en la FA.
Introducción
Arquitectos mexicanos nacidos en España 1
Arquitectos mexicanos nacidos en España 2
Y todo siguió su marcha, yo creí que era mi imaginación porque en la entrada de la exposición se revelaba que ésta inició en homenaje al Arq. Juan Antonio Tonda Magallón, ex-profesor de la FA quien recientemente falleciera el pasado 23 de abril y que formó parte de la generación de exiliados españoles llegados a México. Yo creí que todo seguiría su curso normal, sin más que agregar con todas las paranoias de mi mente. Hasta que me encontré con algo muy curioso.
Las siguientes dos fotos corresponden a dos recuadros aparentemente distintos tomados en el Hospicio Cabañas y en la FA respectivamente, la primera no fue cargada al post porque no lo consideré conveniente en su momento, sin embargo, ahora es el momento ideal.
Foto 1
Foto 2
Irrelevante para algunos, seguramente. Pero no para mí dado que a veces siento que las exposiciones son como las personas, están íntimamente ligadas, relacionadas, conectadas. La labor (casi arqueológica) es excavar en la cultura, desmenuzar cada parte de los componentes de la cultura en una ciudad, país o comunidad. Tarea que se encuentra en las calles, las personas, los museos, los edificios, los políticos, el poder. Yo tengo la idea de que lo que en gran parte mantiene unidos estos componentes de la cultura es el poder. Contrario a lo que piensa Teodoro González de León en su entrevista hecha por El País, los artistas más representativos en México están ligados al poder institucional. Autores (Octavio Paz) y Arquitectos (Teodoro González de León) en su manera particular de servir, lo han hecho a manera de mantener el estatus cultural y político de las sociedades en su momento. Digo que cada uno en sus particularidades de servir porque es sumamente claro y evidente que el plasmar un obra puede contener el mensaje crítico como lo hacía Clemente Orozco, sin embargo, el detonante es el poder institucional.

Sin pretender ofender al gremio y en especial a personas con tanto renombre como González de León (a quien un servidor admira, respeta y sigue puntualmente las actividades derivadas de su próximo cumpleaños número 90), es inevitable ligar el poder con su arquitectura, es más que claro que al menos una vez sirvió en épocas del presidencialismo con todavía un poco de las facultades metaconstitucionales de las que habla Carpizo. El sentido crítico no se puede ubicar dentro de dichas obras como las que sí se encuentran en las letras, pintura, o música. Y esto no es de extrañarse, ya que el sentido que pueda dar la arquitectura está plasmada bajo las órdenes del solicitante. Este arte se enfoca en el insumo. Sí, en gran parte la aportación del arquitecto mismo define su estilo y su especialidad que queda plasmada en el producto, sin embargo, la solicitud detona casi el fin de la obra. Caso contrario a lo que sucede con la pintura y para expresar esto, continuaré con la exposición a la que asistí fortuitamente.

En la exposición se encontraban maquetas muy bien elaboradas de algunas de las obras de los Arquitectos mencionados en la sala, una de ellas es uno de mis lugares favoritos de la Ciudad de México y del cual he hablado y escrito gran cantidad de veces: El Polyforum Siqueiros. ¿Era verdad eso de que todos los caminos llevan a Siqueiros? Era una vez más una coincidencia con mi pintor favorito. Como se mostró anteriormente en las 2 fotografías, Mikelajáuregui Aranaz fue uno de los arquitectos del World Trade Center, edificio adyacente al Polyforum. En algún momento de mi vida me obsesioné tanto con este lugar que recurría seguido a visitarlo, así como a estudiar cada uno de los murales que lo componían por dentro y por fuera. Este proyecto artístico fusionando arquitectura con pintura marca un hito dentro del muralismo y arte mexicano, ya que quedan asentadas las esperanzas en un futuro quizá lejano sobre las condiciones arraigadas desde el pasado, esteblece diálogos con una intensa carga crítica de la condición de la humanidad en su marcha por mejores condiciones y los retos con los que se encuentran como los falsos líderes y los intereses particulares.

La maqueta se veía estupenda y tomé una serie de pequeñas fotografías que muestro a continuación. 

Polyforum 1
Polyforum 2
Al salir de la exposición, el sol ya brillaba, los perros jugaban y la vida continuaba su rumbo. Yo, en cambio seguía sumergido en esa alberca de ideas que también me trasladaron a la exposición "Maquetas" de Teodoro González de León en el Museo de la Ciudad de México. Esas obras que marcan su estilo. Quedé sorprendido con la calidad de las obras y los detalles que podían encontrarse en más de una obra, algunas de ellas muy similares, el aspecto geométrico definitivamente era muy marcado, sin embargo, quedé con las ganas de entender sus influencias (una de ellas las prehispánicas) que se mencionaban en el texto a la entrada de la exposición.


Posterior de mi salida tenía 2 tareas por hacer: Mis obligaciones que son objeto de mi visita a CU y escribir este post.
 
Tarde en CU
Naturalmente mi prioridad principal inicial pasó a ser la última y me dediqué a turnar la restante resultando en este post.  De todas formas yo tenía que ir a la Biblioteca Central, sin embargo, mis planes originales se convirtieron en planes secundarios (sólo por hoy) y me encasillé a escribir gran parte de esta entrada.

Pero es importante mencionar una última cosa: El arte comprende no solamente el reflejo de la sociedad en la cual se elaboró, sino que debe incluir una propuesta. Esta propuesta está cargada por el aspecto independiente del autor, es decir, ser libre en los insumos y productos, cosa que no encuentro del todo en la arquitectura. Si este arte tuviera un error (y si se le puede llamar así) sería ese, que la libertad de creación se encuentra limitado por el solicitante. La propuesta que encuentro en este arte va enfocada a técnicas, estilos. Es decir, sólo en nuevos modos de responder a aspectos estéticos y estructurales.

Aunque no puede encontrarse un artista 100% independiente, hay ciertos niveles de libertad en cada arte.

Una vez más, un encuentro fortuito derribó mis expectativas en el día.

jueves, 7 de abril de 2016

Hemingway 2

Sólo Hemingway puede ser tan eminente al escribir en tan poco, tanto poder:

But man is not made for defeat, a man can be destroyed but not defeated.

El hombre no está hecho para la derrota; un hombre puede ser destruido pero no derrotado.

- El viejo y el mar (1952)

Gracias, viejo. Debo admitir que ya me había olvidado de ti.

domingo, 28 de febrero de 2016

Libertad

Ese día esa pregunta me hizo llorar.
"¿Y ahora qué vas hacer?"
Bueno, cerré el puño, la voz... la voz se quebró, sabía que lo que había aprendido lo iba a llevar al mundo, a las calles, a donde quiera donde me pregunten quién soy, de dónde vengo y adónde voy.
Establecí el objetivo a como diera costa, la distancia era lo de menos.
Pasó el tiempo.
Encontré el lugar que antes había visto de pasada hace algunos años y entré decidido a dar a conocer mis motivos, motivos los cuales me dieron esos estantes.
Yo era distinto, o al menos eso creí.
El tiempo pasó.
El tiempo pasó y aprendí, di todo lo que ya tenía dentro de mí y lo que quería aportar. Conocí a ese cliché sentado materializable, pero no conveniente. Hubo ferias, eventos, conocidos, regalos, momentos inolvidables.
Hubo un fin.
Ese fin vino acompañado de otro cierre de puños, un cólera. Sabía que debía partir y que mi ciclo no podía extenderse.
Yo había terminado, o al menos eso creí.
El tiempo pasó.
Yo estaba convencido de que lo que había dejado atrás ya no debía volver a verlo: la escuela, los amigos de ahí, la vida que pasé, nadie debía saber de mí y no quería saber de nadie. Ese polaco siempre guiándome en la vida líquida y escurridiza.
La mente se programa a veces para repetir rutinas ante momentos similares. Ese era el caso.
Lo que había vivido ya no regresará.
Nada me ha detenido, excepto esos estantes.
Ya lo había olvidado, o al menos eso creí.
El tiempo ha pasado, sigo siendo el mismo, sigo apartándome de las mismas cosas y las mismas personas, pero no de esa librería. Seguramente no volveré, o al menos en las condiciones en las que ellos quieren o esperan.
Pero siempre, siempre, es bueno regresar a no fundamental.

jueves, 18 de febrero de 2016

Cada persona tiene los amigos que se merece

Me congratulo de estar de nueva cuenta con usted, estimado lector, debe saber que espero que los últimos 3 post de 2015 hayan sido de su agrado, pues fueron escritos con mucha pasión (en serio) para que disfrute y que deje un comentario referente a su opinión. Asimismo me congratulo de estar aquí sabiendo que la cultura del blogger ha ido desapareciendo por parte de algunos autores que solía seguir y algunos blog fundacionales (como el de un crustáceo) mientras que este blog está dando sus pasos rumbo a sus 4 añotes (parecería que fue ayer cuando menté madres en el primer post y así di la bienvenida a este blog). A veces creo que muchas personas prefieren las goteras intelectuales en 140 caracteres que un Blogger para plasmar algo un poco más complejo.
Bien, hace tiempo que no escribo post temáticos, como usted sabe (si es que es FIEL y FERVIENTE seguidor de este blog, es decir, de hueso colorado que se ha chutado todos y cada uno de los post de este maravilloso blog) los post temáticos inician tal y como lo estoy haciendo en estos momentos, es decir, en una especie de charla cantinera introductoria (sin que piensen mal, gente abusada), pues nunca he tenido la habilidad de dar un tema sin una especie de introducción underground.
En el caso particular de este post, el titulo promete ser el desarrollo del mismo, es decir, el tema central en este caso son los amigos (no la amistad, es diferente), ya que generalmente el título del post parece ser una especie de burla hacia el desarrollo del tema que termina siendo una chingadera diferente, algo que parece no tener una relación congruente. Este no es el caso.
Bien, todo comenzó un viejo día, hace mucho tiempo me encontré con una persona en un bar, era uno de esos bares de buena vida (antónimo de mala muerte) y me di cuenta que esa persona se encontraba rodeada de amigos suyos, amigos que me presentó para incluirme en sus pláticas que (de verdad) no me importaban en lo absoluto. Grave error de esa persona que le gustaba mezclar amigos de amigos de amigos. En principio, a veces la gente no es de mi agrado, y ese día no podría concebir conocer gente contra mi propia voluntad.
En fin, la cosa resultó de esta forma, las conversaciones giraban en torno a las barbaridades que hacían en tiempos de pubertad, tú sabes, malpasadas de alcohol, congestiones absurdas por su consumo y acontecimientos vergonzosos, dentro de esas conversaciones aprovechaban para burlarse constantemente de la persona que originalmente conocía yo, le faltaban al respeto, no dejaban que pudiera tomar asiento cómodamente, no dejaban que pudiera hacer cierta cosa, no podían dejar en paz su conciencia recordándole tantas cosas. Me hacía pensar que ni siquiera podrían comportarse como personas de su edad aun teniendo a algún familiar de esta persona en el mismo contexto, por ejemplo, su casa, su auto, o algo...
La cosa se fue así por tanto tiempo que después de un rato decidí irme, tomé el próximo pecero que me llevara a cualquier parte, me bajé ahí e inicié la aventura de saber dónde estaba para entretenerme en averiguar cómo llegar a casa y olvidar en pensar en ese terrible momento. Y no sólo quería entretenerme por el hecho de que se hubieran pasado de lanza, sino porque esa persona concebía como non-plus-ultra a esos amigos, a esos quienes rebasaban su propia autoridad y autodeterminación para tener que soportar juegos tan estúpidos como los que hacían con su tranquilidad, con su atormentada tranquilidad.
Entonces me dije a mí mismo.
- Gabriel, "Cada persona tiene los amigos que se merece".
Y lo voy a llevar a las partes que quiero que me entiendan.
Todo mundo ha oído esa frase que dice "Cada pueblo tiene el gobierno que se merece", y es muy cierta. Haré un paréntesis de esto, ya que seguramente muchos se encuentran indignados.
Seguramente muchos mencionaran que no tenemos el gobierno que nos merecemos (incluido Iñárritu), pero no podemos concebir un mejor gobierno si dentro de nuestra psique parecería que se encuentra pre-programada una especie de genética mexicana que deriva en cuanta chingadera se nos ocurra con tal de hacer entender que ESTO ES MÉXICO. La trascendencia histórica del pueblo mexicano radica en la priorización de ciertas cosas con base en las ventanas de oportunidad ("me lo voy a chingar"). Esto tan sólo es una pequeña parte de la complejidad del mexicano, ya que la vida me ha enseñado que esta persona nata en una nación como esta tiende a querer mantener el Status Quo a pesar de tener cuanta basura teórica en su cabeza. ¡Ah! y algo más, al mexicano cómo le gusta ir al extranjero para querer mostrar dos cosas 1) que él es mexicano, y 2) comportarse como si estuviera en México con el objetivo (aparente) de convertir ese lugar en un México 2 como si de él dependiera la colonización y evangelización del valemadrismo en el mundo. En suma, una cosa es el gobierno que como pueblo merecemos, y otra como persona se cree que se merezca.
Bien pues una cosa muy similar me sucedió aquel día con aquella persona, por lo que intenté averiguar algunas cosas y me di cuenta de muchas de eso observando algunos comportamientos de algunos otros conocidos.

En principio ninguna persona debería ser sujeto de burla por cualquier circunstancia, muchas veces se ha creído que las personas deberían mostrar algo que respetar, pero no es así, porque por ese pensamiento surjen muchas personas que se unen a redes sociales para publicar cosas que a nadie le importan (y que ellos mismos viven bajo la mentira, pues creen que a los demás les importa lo que publican, pero no), dejando evidencia aquí, allá, por todos lados sobre las actividades diarias, sobre sentimientos. En resumen, dejando a la vista todo lo que alguna vez, en algún momento, se consideró únicamente disponible para la individualidad, no para dejarse al descubierto. Esto puede ser peligroso porque el desarrollo mismo de la persona fue moldeado tanto hasta llegar al punto de haberse convertido en una persona no auténtica, que responde a patrones, comportamientos y actitudes que en el fondo sabe que no son de su agrado y decide que no haya marcha atrás.

Eso puede ser un problema, pero hay quienes se admiten y van a adquirir modelos de personalidad basado en la apropiación de cuestiones materiales o de gustos en específico. De entrada eso está mal.

Bien, antes de que me devié y salga con otra pendejada, al tener en cuenta que las personas no dan un poco de espacio a otra persona por el simple hecho de ser una persona hace que este mundo nos convierta un poco selectivos con nuestros amigos, lo que quiero decir es que como hay personas que de entrada sabemos que pueden ser un poco idiotas, superficiales, hijas de puta, etcétera, eso nos conduce o nos canaliza a tomar decisiones sobre quiénes pueden ser nuestros amigos y en qué grado. Y si de entrada no lo sabíamos, con el paso del tiempo podemos tomar una decisión adecuada, pero jamás podemos revertir lo que ya dejamos pasar.

Nota: Una vez que han rebasado la línea, no hay marcha atrás, la gente es como los peones del ajedrez, van únicamente hacia el frente sin detenerse, y si no se tomaron los movimientos adecuados para detenerlos en el momento indicado, se pueden convertir en una pesadilla y no hay marcha atrás una vez que se convirtieron en lo que nosotros dejamos que se convirtieran.

¿Puedes modificar sus comportamientos?
Si no te dejaron en paz cuando lo quisiste siendo tan sólo una plática de amigos, ¿Crees que te dejarán en paz cuando vean que "te prestas" para algo totalmente indignante?
¿Crees que te harán caso?
¿Crees que te tienen respeto cuando no entienden un NO tuyo?

Si las respuestas a estas preguntas en al menos una ocasión fueron un "Sí" entonces el problema no son ellos, sino TÚ.

Muchas de esas veces lo mejor es reconsiderar esos amigos.

Por otra parte, y dejando de lado este aspecto de amigos pasados de verga, en otro enfoque hay quienes tienen amigos con una calidad de conversación muy limitada, de opiniones muy superfluas y sin el interés de averiguar un poco más o de poner a duda ciertos patrones, opiniones o circunstancias.

Hace poco tuve una conversación que recrearé en la medida de lo posible.

- Oye, Adán, ¿A que no sabes lo que me sucedió ayer?
- Dime, ¿qué sucedió?
- Pues verás, te voy a platicar, resulta que me contó ayer la maestra de mi hija que se armó el mega debate en su escuela (dicha niña tiene 5 añitos) porque una de sus amiguitas estuvo platicando sobre Dios y su existencia, por lo que me hija le decía "Yo no creo en Dios, porque yo no lo veo, no he platicado con él, mi papá es mi papá (haciendo referencia a que su padre es su padre biológico, no su padre "espiritual")" y su amiguita decía que "Pero él es tu papá, el es Dios" entonces dijo la maestra que se armó el super debate porque los demás niños se juntaron y empezaron a platicar sobre la situación, obviamente eso no podía suceder en una escuela porque es laica y las maestras intervinieron para que dejaran el tema dado que es algo muy delicado y puede herir susceptibilidades. Lo que me sacó de onda es que esa converesación dividió a las niñas (las niñas siempre habían sido muy buenas amigas, creo se reconciliaron) y cuando llegamos yo, y Susana (el nombre modificado de la mamá de la niña) su hijita me preguntó por qué no creemos en dios y pues le comenté que pues no creemos porque somos personas distintas y cada quien puede creer en lo que guste, así que también le comenté a mi hija que crea en lo que quiera, pero que no debe interferir en las opiniones de los demás, ambas niñas se quedaron con el mensaje.
- ¿En serio eso sucedió?
- Sí, pero ve, son pequeños de 5 años.

Naturalmente me pareció importante lo que me comentó porque esas conversaciones jamás podrían darse en algunas personas que conozco, y volví a decirme

- Gabriel, "Cada persona tiene los amigos que se merece".
De verdad que hay personas que no pueden confrontar una opinión, no pueden hablar de otra cosa que de caballos y de música de banda (perdón, pero lo considero horrible), y si les gusta está bien, pero dicha gente (y algunas más) se tornan tan limitados por las conversaciones con las que pueden cargar. O que en su peor caso, no puedan defender su opinión enérgicamente, que eso es peligroso.
Muchas veces debemos reconsiderar algunas cosas, reinventarlas o tomar un rumbo distinto, pero dése cuenta por lo que lo rodea y pregúntese si tiene los amigos que se merece (incluyendo a los de Facebook si quiere).