viernes, 4 de mayo de 2018

Fascinación

IV

Siempre he tenido una fascinación por el misterio y, por lo tanto, por las personas misteriosas, las personas silenciosas, de perfil bajo.

Banksy


Sin duda Bansky es la primera persona que se me viene a la mente hablando de este tipo de personas, y ha sido un pilar fundamental en varios post escritos en este blog, uno de ellos es este. Es un artista callejero nacido en Bristol, en 1974. Sus obras siempre son polémica, ya sea social, política, artística, entre otros. Su identidad no se conoce, y precisamente eso es lo que, a mi gusto, lo hace especial: El anonimato. Es una especie de fantasma que recorre las calles de Europa bajo la sombra del anonimato.

Buckethead


Virtuoso multiinstrumentalista, es mayormente conocido por tocar la guitarra, este artista tiene muchas particularidades, comenzando por su identidad, sólo se conoce su nombre, Bryan Patrick Carroll y su pseudónimo se debe a que usa una inexpresiva máscara de plástico blanca inspirada en la que usó Michael Myers en la película Halloween IV con una cubeta de KFC en la cabeza que lleva una leyenda que dice FUNERAL, por lo que no se conoce a detalle el rostro o la identidad de este artista. Cabe recordar que la historia de su nombre y el uso de la cubeta de KFC tiene muchas versiones.

Este artista es también conocido por los bailes robóticos que hace en sus presentaciones, y el uso de Nunchaku (Chacos, para la banda) mientras toca. Es virtuoso este artista no por eso, sino por la velocidad con la que trabaja, ha trabajado con grandes artistas del rock, muchos de los cuales aceptan que el comportamiento de Buckethead no parece de una persona normal, además de que es de ritmo muy acelerado y eso ha llevado a Buckethead a abandonar muchas bandas dado que no se adapta al ritmo lento de algunas. Y estamos hablando de bandas como Guns N' Roses, Ozzy Osbourne.

Alumno de Paul Gilbert, ha trabajado también con Red Hot Chilli Peppers o Serj Tankian (System of a Down).

Además cuenta con 273 álbumes de solista, 3 DVD, un lanzamiento especial de 13 álbumes. Además cuenta con aportes a variados artistas con lo que suma más de 200 proyectos relacionados con él. Tanto así que, por poner un ejemplo, en 2015 lanzó 117 álbumes.

Carlos Castaneda


Más allá de la obra, su vida es la que, a mi gusto, me parece muy interesante. Carlos César Salvador Arana Castañeda fue un antropólogo nacido en Perú, su obra básicamente gira en torno a la creencia del nahualismo, la cual se da mayormente en mesoamérica. Narra, entre otras cosas, la historias y enseñanzas aprendidas de un brujo que conoció en Sonora el cual era un chamán-yaqui, llamado Don Juan o Juan Matus.

Tanto la obra y la vida de Carlos son siempre tema de mucha polémica, en cuanto a la obra sus críticos afirman que no cuenta con el suficiente valor antropológico, siendo ésta mera ficción. En cuanto a su vida, no existen con certeza fechas y lugares de los momentos de su vida, todo esto por decisión del autor en borrar su historia personal. Muchos datos no confirmados no coinciden con las fechas de los libros publicados y el propio autor aseguró haberse convertido en un chamán nagual tolteca siendo, así, portavoz de Don Juan.

¿A qué con todo esto?


Durante mi vida he conocido gente misteriosa y silenciosa. En todas partes existen personas que van por lavida gritándole al mundo que son raros, misteriosos, extraños, diferentes, inigualables. Solo quieren llamar la atención y sentirse especiales.He conocido gente verdaderamente misteriosa y no tiene la menor necesidad de estar gritándolo y haciédolo notar, simplemente viven su vida sin decir más y con su actuar discreto se sabe que tienen un estilo de vida muy diferente al resto.

No me dedicaré a describir ni enlistar a esas personas, pero quizá pueda mencionarlas nada más. Sobre algunos ya he hablado en post anteriores, como ese chavo adicto al cigarro, "alérgico" al sol y que utilizaba cremas con esteroides o el Crustáceo; de otros no he hablado nunca, como Páez, J.D., Aarón, Omar, Neb el enmascarado del Banjo, el Doc, Nun, Arnold, William y Quiñones.

Estas personas irradian personalidad, algunas son tan silenciosas que son fugaces, como si sus apariciones debieran documentarse, como si fueran un fenónemo, otras personas hasta parecen oscuras por lo mismo, pero jamás van por la vida buscando ser así, simplemente así son.

Esas personas me caen bien. Y me caen bien porque no buscan caerle bien a las personas o para ser parte de un grupo en especial, porque además son mayormente buenos en su forma de estudiar, escribir, pensar, trabajar. Actuar.

Con algunas personas que mencioné no tuve relación mayor, solamente los conocí, pero con la mayoría tuve la oportunidad de ser parte de una relación quizá un poco más profunda, inclusive en muchos casos me llegaron a considerar un gran gran amigo o me mostraban mucho respeto, lo cual para mí significa/significó mucho pues el que me hayan considerado así las personas que admiro/admiré es/era una gran satisfacción, de lo cual me siento muy agradecido pues aprendo/aprendí muchas cosas.

Además es sorprendente conocer el lado humano de personas que no se muestran así al exterior. Creo que todos hemos conocido gente así y comprenden de lo que hablo. No estoy aquí para contar el detalle, pero sí para decir que conocer ese lado de gente misteriosa es algo sumamente asombroso.

jueves, 3 de mayo de 2018

Forma de mi corazón

III

Sonó la puerta de mi departamento. Ya había llegado.

- Qué pedo, pinche gripe- Siempre fue una persona dura, fría y de pocas palabras, una línea discursiva tan corriosa y rasposa como su propia complexión física.
- Qué onda, Chespi. Pásale, hermano. ¿Cómo te ha ido?
- Bien, we. ¿y tú qué pedo?
- Bien, ya sabes, con lo mismo de siempre. Ya tenía un buen de tiempo que no te veía, creo que desde... creo que desde que fuimos a ese bar en Naucalpan que tuvimos que saltarnos una barda y correr en medio del bosque para llegar.
- Eejjjejjj, pinche gripe.
-  ¿Qué te sirvo, Chespi? Tengo de todo ahora sí, apenas hice una reunión con unos amigos y se quedó toda una gama de alcohol para disfrutar
- A ver, sácate ese Passport. Ese sabe chingón.
- ¿Sigues en eso del ejército?
- Sí, we. Ya sabes, últimamente he estado en pinche chinga para andar cuidando a este pendejo del Peña Nieto, con decirte que me duermo a la 3 para despertar a las 6 y sin tragar en todo el puto día.
- Por eso es bueno verno cada vez que tengas vacaciones, pinche cabrón.
- Sí, Gripe.
- ¿Y cómo está tu familia? ¿Tu Mamá? ¿Tu hermana?
-  Bien, we, con un buen de pedos como siempre, pero ya la vamos librando.
- Pinche Chespi. La otra vez me dijeron mis jefes que pasaste a mi casa a visitarme, pero como ya no estaba viviendo ahí te quedaste con mi jefe.
- Sí, we. Tu jefe es a toda madre.
- Y créeme que eres bienvenido con ellos y conmigo.

Carlos, es una persona rígida, dura como la roca sentimentalmente y física hablando, bien formado. Pero también muy sensible, muy humano, lleno de ilusiones, esperanzas, pero sobretodo de un pasado que parece perseguirlo.

Y con él he tenido buenos recuerdos de la pubertad y adolescencia, como cuando me enteré que ingresó al CCH y también de cuando lo expulsaron por una injusticia. Fue un duro golpe para los dos, intenté revocar esa decisión, pero salí del bachillerato recibiendo mi diploma y con un saludo de la funcionaria diciendo "Felicidades, Gabriel" que sonaba más a un "Felicidades y... lo siento mucho, Gabriel".

Debo admitir que es la única cosa con la que cargó en mi consciencia desde entonces, por la impotencia de haber podido haber hecho algo y no hacerlo.

A veces la vida no es fácil, pero hay quienes han tenido una vida más complicada, y por esa razón es que ellos se tornan duros, pero solamente son duros para proteger la sensibilidad que tienen en el fondo y que deja lucir cuando escuchan una canción o cuando se abordan ciertos temas.

Pinche Carlos.


miércoles, 2 de mayo de 2018

Todos lo merecemos aunque sea una vez

II

Todos en algún momento debemos vivir muchas cosas.

Todos merecemos, al menos una vez en nuestras vidas, vivir un amor apasionado, vivir un amor que nos lleve al límite de nosotros mismos y de lo que creíamos capaz que podíamos hacer y soportar.

Todos, al menos una vez en nuestras vidas, somos merecedores de querer y amar al límite.

Todos somos merecedores de despertar cada día con el ansia de ver su sonrisa, la forma de sus labios, prometer no hacerle daño, y regalarle el corazón.

Porque es lindo ser el brillo de sus ojos,
beber vino con música en una noche y bailar en la sala o en el cuarto con esa persona a oscuras, besarla mientras duerme, dormir tomados de la mano, porque el mejor regalo es que esa persona sea lo primero que veas cuando despiertes, lo que a tu vida le hace falta, el tiempo que compartes y lo que la gente promete cuando se quiere.

Todos merecemos rendirnos ante esa persona en momentos de agradable compañía, todos merecemos llorar de alegría mientras se está disfrutando de un momento juntos en la habitación, quedarse sin palabras, sentir que las palabras no son suficientes para expresarse con esa persona.

Todos merecemos en algún punto de nuestra vida extrañarla al borde de la locura, sentir que falta todo en tu vida si no está, sentir que vas a enloquecer, pero saber que hoy y mañana y los días que sigan son perfectos para estar agradecido de que están juntos, porque esa fuerza es la que hace que soportes ese dolor tan fuerte de no estar a su lado y que se convierte en quererla y besarla cuando la veas.

Un amor volátil, eso merecemos mínimo una vez, explosivo como la dinamita, apasionado, pero con muchos riesgos, un amor con un final también explosivo. Un final que te derrumbe y que quieras que tus heridas se las lleve esa persona con su partida, en espera de que vuelva y tal vez vuelva por ti.

La extrañarás, no mentirás, pero sabrás que por todo el tiempo y momentos que vivieron juntos, tú y
esa persona guardan el sabor a ustedes. Estarás satisfecho al final de que, quizás, podrán pasar más de mil años, muchos más. Pero en la boca llevarán sabor a ustedes. Quizás.

Todos merecemos eso, aunque al final, tras haber salido de todo esto, te des cuenta que todo resultó ser solamente un episodio, una etapa, una simulación y hasta un espejismo, una faramalla, una falsa realidad o un montaje del cual fuiste tú el protagonista. Inclusive quizá hasta creas que fue una etapa que habrías preferido ahorrarte, pues te sientes arrepentido de haber entregado tanto a alguien que quizá no debiste entregar, a alguien que no lo merecía, quizá hasta piensas que fue un desperdicio haber entregado tanto, tantas cosas a alguien que no valía la pena, pero en fin. Quizá le tengas odio, rencor, coraje, pero eso no servirá de nada, tampoco es para tanto. El punto es vivir la entrega de uno mismo en cuerpo, alma, mente y corazón, aunque todo haya sido algo nunca fue, estás satisfecho con tu trabajo.


El punto es vivirlo al menos una vez, porque quizá después entiendas que no todo en la vida debe ser así y esa pasión no es necesidad en tu vida, o al menos por un tiempo.

Entenderás que esas sensaciones no deben estar presentes en cada día de tu vida y que lo más conveniente para ti es simplemente mantenerte, no sé si distanciado, pero más independiente, más autónomo.

Obviamente confías en el amor y sabes que se dará de nuevo, quizá pronto, quizá no, pero buscarlo no será necesario porque no es una necesidad ansiada en tu vida. Lo que queda es vivir el momento y disfrutarlo y revivir eso cuando sea necesario.


martes, 1 de mayo de 2018

Por regla general no confío en...

I

A lo largo de mi vida he aprendido a saber de quién fiarme... y de quien no.
Algunos de mis parámetros para identificar a gente confiable son las siguientes:


Por reglea general, no confío en...


  • Quien utiliza pseudónimos.
  • Quienes confunden optimismo con positivismo.
  • Quien dice habemos, más sin embargo, sin en cambio, mas sin en cambio, llendo y ójala (con acento en la o).
  • Quienes creen que ESCRIBIENDO SIEMPRE ASÍ DEMUESTRAN AUTORIDAD O ALGO SIMILAR. De verdad eso denota un muy, pero muy pésimo gusto (What ever that means).
  • Quien le dice soccer o pambol al futbol y futbol al futbol americano.
  • Quien felicita una mujer cada 8 de marzo.
  • Quien le dice Cheve a la Chela/Cerveza.
  • Quien pide gomichelas, micheladas (menos unas que probé en Huixquilucan) y demás experimentos pendejos a la cerveza, como esos "platillos" donde atascan mariscos, pepinos, entre otra fruta, chile piquín y chamoy encima de latas de cerveza (eso es de muy mal gusto, pésimo gusto).
  • Quienes creen fácilmente Fake News.
  • Quien jura haber tenido contacto OVNI.
  • Quienes creen mensajes cadena.
  • Quienes creen en horóscopos y demás pseudociencias.
  • Pero por encima de todo, no confío en quien no lee este blog.