jueves, 10 de mayo de 2018

Un grandioso regalo

X

Noviembre de 2015. Ese mes hice realidad una promesa que hice en julio de ese año, visité Guadalajara.

Mi viaje estuvo lleno de experiencias, pero sobretodo, de revelaciones artísticas que plasmé en mi blog en diciembre de ese año. Dicha aventura estuvo planeada para llegar a la ciudad de noche y en autobús (el cual fue un gran recorrido y me dio la oportunidad de quedar absolutamente atónito cuando vi el lago Cuitzeo) y regresar a la ciudad de México en avión.

Bueno, yo toda mi vida esperé por viajar en avión. Desde muy pequeño soñaba con hacerlo como mi padre lo hacía muy frecuentemente, siempre le pedía que me contara qué se siente viajar y quería que me dijera absolutamente todo. Me contaba de sus viajes y yo soñaba con hacerlo. Recorrer el mundo en avión. Él tuvo la fortuna de hacerlo. No todos son tan afortunados.

Por esa razón yo sabía que al ser una persona que no suele viajar por X o Y razón, debía aprovechar esa oportunidad y hacer realidad la promesa que le hice a mi madre cuando era muy pequeño: "Mamá. Yo no me quiero morir sin haberme subido a un avión". Cada vez que decía yo eso, mi madre me daba un zape diciendo que no debía decir cosas así, pero era mi realidad, realmente no quería morir sin viajar en avión aunque sea 1 vez. Era prácticamente una meta para mí.

Mi último día en Guadalajara estuvo lleno de crisis, prisas. Ese día comí birria con Sofía en las 9 esquinas y un mariachi afinando su trompeta era el mensaje de despedida. Sofía me invitó al Baby Shower de su hermana y fuimos a Zapopan. Ahí tuve que tomar un taxi y llegar al aeropuerto sobre periférico y tuve la oportunidad de ver el estadio de las Chivas de Guadalajara, el cual es un muy bello estadio. Llegué 3 horas antes y cuando vi la zona de espera la cual daba a la pista quedé muy asombrado, jamás había visto aviones a tan cercana distancia y era emocionante ver esa escena de los aviones llegar, era como en las películas. Me sentí muy afortunado.

Recuerdo que cuando estaba en la sala de espera habían anuncios y uno de ellos era uno de promoción de la Ciudad de México el cual me hizo sentir en casa, una coincidencia muy agradable.

Ya con boleto en ansias en la mano, llegó el momento de abordar y con mucha ingenuidad logré entrar y sentarme en la ventana, pues siempre quise ver la ciudad desde lejos.

El despegué fue muy esperado, prolongado pero sumamente impresionante, era una velocidad impresionante y cuando se alzó quedé boquiabierto y podía ver cómo los autos y casas se hacían cada vez más pequeños.

Podía ver diferentes ciudades desde miles de pies de altura ¿30,000? Creo que sí. Cada momento podría recordarlo no podía creer que estaba volando al fin, es algo sumamente satisfactorio.

El viaje duró menos de 2 horas y hasta el aterrizaje me pareció increíble. Caminé por el aeropuerto y fui con mi fiel, viejo e incondicional amigo: El Metro.

Ya en metro Oceanía podía ver los aviones llegar al aeropuerto y decía "Gabriel, hace menos de 15 minutos estabas a bordo de uno y ahora todo acabó, así de sencillo, qué rápido pasó".

Yo sé perfectamente que hay millones de personas que lo han hecho, y han hecho vuelos internacionales, transatlánticos, de días, miles de veces, pero aunque lo he hecho solamente 1 vez hasta ahora ha sido uno de los regalos más lindos que me he dado pues yo, ese Gabriel de 23 años, le cumplió una promesa a ese Gabriel de quizá 6 años u 8 años.

Ellos 2 chocaron las manos y sonrieron, Gabriel de 23 años hizo realidad el sueño a un niño de menos de 10 años, lo hizo feliz, porque ese pequeño aún vive dentro de ese Gabriel de 25, 30, 100 años. Esos recuerdos son los que me impulsan a cumplir sueños por muy tontos o patéticos que parezcan.

Aún conservo ese boleto, ese fue el boleto a una meta cumplida, a un sueño realizado que pedía a gritos ese pequeño que se asomba por el barandal a observar los aviones, a preguntarse ¿cómo es que vuelan? ¿qué se sentirá viajar en avión? Yo quiero viajar como mi padre, yo quiero volar y ver las nubes, sentir que puedo tocarlas con mi mano y sentir la altura. Sentirme realizado.

Gabriel de 8 años se siente muy agradecido y muy feliz de que le hayan dado ese regalo, esa satisfacción. Nada podrá arruinar ese bello recuerdo. JAMÁS.



miércoles, 9 de mayo de 2018

La aventura del mes de julio

IX

Era un día especial, mi cumpleaños, justamente yo cumplía 21 años. Corría el año 2013 y estaba muy ansioso por escribir por primera vez en un cumpleaños en mi blog, eran las primeras entradas y desde entonces compartir mi vida ya me causaba emoción.

El día era muy soleado, demasiado lindo. Era verano y los últimos años empecé a notar que en vísperas de mi cumpleaños llovía demasiado, pero justamente ese 25 de julio de 2013 estaba completamente despejado el día, un buen augurio de cosas buenas.

Yo en ese entonces trabajaba en el lugar que me llenó de color durante mucho tiempo y que me forjó en gran medida la persona que soy actualmente, mi amada y preciada librería.

Como eran vacaciones yo llegaba a trabajar alegremente viniendo directamente desde casa y como tenía que reponer las horas que no trabajaba por ir a la escuela yo debía llegar más temprano. Mi horario de ese entonces era entrar a las 9 y salir a las 6 o 7 aproximadamente. Adoraba ese trabajo, debo admitir que es el mejor maldito trabajo que he tenido, definitivamente me trató super bien ese maravilloso, adorable y encantador lugar. La librería.

Bueno, pues yo llegué temprano ese día. En la librería tenían la costumbre de hacer una "cooperacha" y comprar un pastel para el cumpleañero y comerlo con él en el comedor turnándose para no dejar la librería sola. Yo honestamente estaba al acecho de ver cuando fueran a comprar el dichoso pastel y cacharlos, estaba a la espera.

Transcurrió el día con normalidad hasta el mediodía aproximadamente dado que ¡PUM! se vino abajo el sistema, lo cual no era la total catástrofe dado que en esa librería (a diferencia del 99% de librerías que conozco donde hay vendedores dependientes del sistema) siempre nos acostumbraron a conocer nuestros libros de toda la librería en general, por lo que, con un poco de creatividad, trabajo en equipo, memoria, tacto y demás habilidades podíamos atender sin problemas a los clientes salvo en casos de libros sumamente específicos con los que existía la posibilidad de que los tuviéramos pero no estuviéramos seguros.

La verdad es que ese problema lo tuvimos muchas horas y todos sospechaban que eso se debía a mi cumpleaños, me echaban la culpa

"Todo por tu culpa, Adán. Ya ves"

Hubo una ausencia tremenda del sistema que incluso tuve que llamar a otras sucursales para que me ayudaran en buscar libros y que me dijeran si nuestra sucursal lo tenía, recuerdo que en ese entonces yo iba muy seguido a la sucursal de Lindavista y tenía muchas conocidas por allá, y una gran amiga, que aún conservo, me felicitó muy a su peculiar manera, digamos que ella sería como Vegeta en mujer.

Eran muchas llamadas frecuentes a esa librería y me reclamaban de porqué no teníamos sistema. Empecé a sentir un poco de presión.

Posteriormente mi jefe nos puso más tensos dado que sospechó de unas personas sobre un posible robo, se veían muy sospechosas y podíamos estar en peligro, seguramente vio algo en especial. Por suerte no pasó nada, sin embargo nos comunicó estar alertas sobre algo que pudiéramos ver y avisar. Quedamos alertas. Nerviosos por un momento.

Pasaban las horas y nada más no veía que las personas fueran por mi pastel y empecé a sentir tristeza de que nadie se acordara de mí, sí estaba muy triste pensando que no iba a tener un bonito festejo. Fui a comer y cuando abrí el refri, éste estaba intacto, no había ningún pastel. TRISTE.

Se hacía tarde, y recibí una llamada, era Dani, con quien había empezado una relación de amistad que hasta ahora ha perdurado y me llamó cuando ella ya había abandonado Casa del Libro, me felicitó y todo estuvo lindo.

No veía a nadie ir por mi pastel ¿ya les dije que me empecé a sentir triste? De verdad estaba triste.

En la tarde vino lo verdaderamente bueno, seguíamos sin sistema pero cuando volvió no duró demasiado dado que ¡PUUUUM! se soltó un aguacero, no fue una lluvia, fue casi un huracán, fue una lluvia tan prolongada que duró también horas, una intensidad que hacía mover el techo de la librería, dicha tormenta tenía una vitalidad que hizo algo que nunca había visto durante mi estancia en ese local: Árboles cayeron, se fue la luz durante horas, agua se filtraba por el techo con goteras, los truenos eran sumamente agresivos.

Era la maldita catástrofe. Era la tragicómica vida de Mr. Señor Don Grillo. Y más porque nunca había visto a mis amigos ir por el pastel, los tenía contados, los vigilaba y estaban los mismos, no faltaba nadie, y como llovía nadie podía salir, de hecho cuando se va la luz se cierran las puertas y nadie puede entrar a la librería.

Eran tal la lluvia que, dada mi complexión, me indicaron en subir por una escalera al techo de la librería (fue la única vez que lo hice) y barrer la cantidad brutal de granizo que cayó y que provocaba las goteras, recuerdo que dije "graba bien estas imágenes, Gabriel" y así fue, vi una linda casa de un vecino que tenía un hermoso jardín y una casa de un perro. Sí.

Barrí super rápido y regresé a la librería a hacer labor de limpieza con la lluvia que no se detenía. Corríamos todos en tapar y limpiar el desastre provocado por las goteras y los truenos.

Al final de la lluvia llegó la luz y eso facilitó muchas cosas, una de ellas poder vender, pero seguía el desastre.

Ya era tarde para mi pastel, ya casi era mi hora de salida y yo estaba inconsolable por dentro, de verdad decepcionado, muy triste.

Llegó mi hora de salida y, como era costumbre, pasé a despedirme primero de mi jefe para decirle que ya me iba con tono de "ni modo, me voy".

Mi jefe me dijo "¿no te vas a quedar a tu pastel?"

En ese momento dije ingenuamente "¿Pastel"?

Y él me dijo "Sí, a ver ven"

Bajamos al comedor y sacó del refri un hermoso pastel de chocolate, enorme y bello. YO NO LO PODÍA CREER, los estuve vigilando esperando ver el momento de cómo se iban por el pastel, medí todo ¿cómo lo hicieron? No me dieron detalles, pero me dijeron que fue una total odisea traerlo, supuse que fueron en algún momento mientras estaba limpiando en plena tormenta.

Ya quedaba una hora para cerrar y esa hora fue MI HORA, tras la tormenta, la caída del sistema, un intento de robo y demás infortunios al final del día pasé un momento sumamente agradable con personas que sigo considerando como una segunda familia que me cobijó y que me dio muchas alegrías. Después de muchas emociones vino un final tranquilo, sereno y lleno de buenas pláticas y mucha alegría. Sí tuve mi delicioso pastel y lo compartí con buenos amigos. Qué bello fue ese día.

Esa historia ha sido una de las más bellas que he tenido. Uno de los mejores cumpleaños, pues estuvo lleno de aventuras, diversión, tristeza y un final inesperado que valoro hasta la fecha pues todo mundo hablaba del apocalipsis que se venía. Casi mueren todos el día de mi cumpleaños jajajaja.

Ese día quedó marcado y cada cumpleaños es señal de que cosas interesantes pueden ocurrir.

 

martes, 8 de mayo de 2018

#FilosofíaGrillezca

VIII

Basado en algunos de mis tuits pongo a su disposición un poco de sabiduría, un poco de poder para su propia vida cotidiana. Enseñanzas en presentación de tabletas que se recomienda que consuman cada 8 horas durante 10 días. Esta es la sabiduría que hasta ahora he compartido: #FilosofíaGrillezca.

Escribir con mayúsculas no denota nada sino un pésimo gusto para escribir y hacer sentir presencia.
#FilosofíaGrillezca

No puedes tener a una persona a tu lado sólo porque tú así lo quieres. Si esa persona quiere irse, debes respetar su decisión.
#FilosofíaGrillezca

No debes empezar una relación cuando no has podido librarte de la anterior por completo (en todos los aspectos).
#FilosofíaGrillezca

Depender de la "protección" de un hombre también es machismo en mujeres. Tengan mucho cuidado con eso.
#FilosofíaGrillezca

Aprendes más de lo que dices que de lo que no dices
#FilosofíaGrillezca en estado puro

Es bueno confiar, pero es mucho mejor desconfiar.
#FilosofíaGrillezca y dicho popular.

Si tu pareja te pide tu celular para verlo, ese es el momento indicado para cortar con esa persona.
#FilosofíaGrillezca

Si "te gusta" el frío porque es "más fácil de quitarlo" que el calor, entonces no te gusta el frío, sino el calor o en su caso templado. Y viceversa.
#FilosofíaGrillezca

Escribir en @Twitter es bueno y saludable, pero escribir en @Blogger es mejor aún.
#FilosofíaGrillezca

Un café con azúcar y leche no es café, es seguir en la infancia. Lo mismo sucede con las micheladas (salvo las de Huixqui)
#FilosofíaGrillezca

A veces lo más inteligente que puedes hacer es hacerte pendejo
#FilosofíaGrillezca en estado puro

Tampoco se puede confiar en quien dice "más sin embargo" o "en base a".
#FilosofíaGrillezca

Los medios se encargan siempre de hacer comparaciones absurdas en el deporte y demás, pero si eres sensible, te darás cuenta que cada jugador es único e importante
#FilosofíaGrillezca

El amor es como esperar el transporte público: si confías en tu corazón llegará el indicado a tiempo
#FilosofíaGrillezca

Buenas noches, amigos.
#FilosofíaGrillezca :)

lunes, 7 de mayo de 2018

Tiempos modernos capitalinos


VII

Tras la inspiración envié un correo a JD para acordar una fecha de reunión y planear dicho proyecto, a la par, escribí mi inspiración y se la hice llegar a D para que se contagiara de mi ansia. D contestó y aceptó, sin embargo, ya todo quedaba a la suerte. Por su parte, JD, no hacía ninguna aparición, aparición que surgió sino hasta las 3:30, yo justamente estaba saliendo de mi trabajo cuando sonó el teléfono:


- ¿Bueno? Dije

- Qué pasó, mi Krusty. Era JD

- ¡Ese mi Krusty! Al parecer ya leíste mi correo, mejor ni te pregunto cómo estás, siempre estás mejor que yo. Ironicé

- ¿Por qué lo dices?

- ¿Pues cómo estás?

- Ya ves, trotando mundos. Frase típica de JD

- ¿Ves? Por eso te digo que siempre estás mejor que yo, jaja.

- Jaja, qué onda qué dices, ¿y tú cómo estás?

- Bien, supongo ya sabes que regresé a donde estaba trabajando antes.

- Sí, algo supe hace tiempo.

- Es una larga historia, pero todo se resume en que me corrieron y surgió el chance de regresar y heme aquí de nueva cuenta

- Favorable

- Así es. Entonces qué dices... ¿cómo ves el correo?

- Mira, te tomo la palabra de reunirnos yo ahorita voy para la Facultad...

- ¡Yo también! -Interrumpí- ¿y dónde estás?

- Por C.U.

- ¡Yo también!

- Podemos vernos y platicar,

- Claro, te parece si nos vemos en la estación del metro Copilco

- ¿No te queda mejor el metro Barranca?

- Sí, de hecho mi plan era ir para allá pero creí que te quedaba mejor ese, entonces te veo como en 40 minutos

- Hecho, 40 minutos.

Y así fue como llegué, justos 40 minutos. Esperé a JD, en la estación del metro Barranca del muerto. Ese día en la línea del metro que corre desde Barranca del muerto hasta El Rosario había sucedido una especie de paro laboral de choferes del transporte, había sucedido un colapso en el servicio. Por suerte cuando nos tocó abordar el paro había cedido y el flujo fue lento pero aceptable. En el camino íbamos platicando de temas diversos, uno en particular acerca del mal posicionamiento de uno de los equipos más importantes del futbol mexicano y de la capital mexicana, Pumas de la UNAM. Malos manejos de la directiva, corrupción, un club con visión empresarial y no deportiva, la perdición, es uno de los peores momentos para un equipo como Pumas, pues en ese proyecto estaba involucrado hasta el mismo rector de la Universidad a la que representa. Llegamos a la Facultad, quedamos en lo siguiente, llamaríamos a D para que nos reuniéramos como en los viejos tiempos y daríamos una vuelta buscando sentirnos en estado etílico. Mis motivos para ir a la Facultad eran académicos y los de JD eran personales, básicamente fue coincidencia que acordáramos ir juntos, por eso era oportuno llamar a D para que nos acompañara. Le marqué, aceptó en venir en menos de 2 horas, en ese periodo cada quien atendió sus asuntos y después JD y yo nos reunimos por lo que posterior amuchas situaciones totalmente circunstanciales que vivimos al lado de "el oso che" llegó D y ya éramos los tres. Pasamos por cervezas para poder platicar, esto tras una serie de indecisiones por mi parte, sin embargo cedí, acudimos por el material y lo introdujimos a la Facultad.

La noche ya era, nosotros ya éramos y las cervezas también. Nos sentamos en una de esas bancas que abundan sin motivos salvo para pasarla bien con los amigos en compañía de cervezas y comenzamos...

Las cosas dentro de la Universidad ya no eran como antes, la corrupción dentro de la misma hacía que se indujera en un círculo vicioso amarrado por la política y lo mismo sucedía a nivel gobierno. Brindamos por la política. El posicionamiento de la Universidad en cuanto a Institución y equipo deportivo había empezado a perder el carácter preponderante que tenía. Sabíamos que dentro de la Universidad no se veían venir cosas buenas, recientes asesinatos dentro los campus, la calidad educativa de ésta, el mal equipo hecho una burla. Malos tiempos universitarios. Pero después caí en cuenta que no se trataba de una problemática de la Institución, en sí la capital mexicana estaba en decadencia. Los problemas de la capital estaban haciendo que todo el mundo gire las miradas hacía el norte de la capital. Los nuevos equipos estaban posicionándose ahí. En ese entonces las fases finales del futbol mexicano no tuvieron lugar dentro de la capital mexicana, sino principalmente al norte del país. Tiempos complejos para ser un chilango.

Todo lo que se construyó para esta ciudad estaba cayendo por su propio peso, la ciudad plena estaba convirtiéndose en una ciudad problemática, recientes asesinatos y noticias cada vez más escandalosas ya no hacían de esta ciudad la misma. El nivel de las universidades ubicadas principalmente en la capital estaban siendo alcanzadas por las del norte. La capital estaba perdiendo. Tiempos difíciles para ser un chilango.

Y no sólo eso, en calidad de vida todo era diferente.

No me considero una persona chilanga, pero si lo fuera entendería la posición en la que se encuentran, de estar en la cúspide a estar en una crisis económica, social, ecológica, política, deportiva, educativa, etcétera.

Tiempos modernos capitalinos.