viernes, 28 de abril de 2017

El día en el que se fue la luz en mi casa


A lo largo de mi vida me he topado con diversas opiniones que básicamente están dirigidas hacia la validez de la ciencia en alguna de sus ramas, como la astronomía, la química, la matemática, entre otras. En casos muy particulares me he topado con lo siguiente, una opinión la cual hace algún tiempo encontré en esta imagen y que un amigo hacía referencia como su validez.
http://www.ciencioides.com/wp-content/uploads/2015/12/gato-negro.jpg
Esta fue la que vi.
Este caso me resulta muy particular por la validez real que recae directamente en las conocidas ciencias naturales, olvidaba mencionar algo, este tema es muy amplio. Repito entonces, este caso me resulta muy particular por la validez real que recae directamente en las conocidas ciencias naturales, sin embargo, es posible que tengamos desconocimiento de ciertas áreas las cuales hacen inclinarnos hacia cierto encasillamiento de conocimiento lo cual repercute en una especie de fanatismo, fanatismo el cual he hecho algunos intentos por ilustrar con base en lecturas como las de Amos Oz. Este encasillamiento lo ilustraré con la siguiente vivencia, ante la cual pueda quizá usted deducir el encasillamiento o más bien la manipulación.

Hace poco me invitaron a un taller de atención de la neurosis, desafortunadamente (o afortunadamente) no había tenido la oportunidad de investigar al respecto, sin embargo el concepto no me parecía del todo aceptado por la comunidad psicológica o psicoanalítica, en fin, esa invitación la hicieron un miércoles, digamos, y era para el día lunes siguiente, básicamente en todo ese tiempo quedé yo con el pendiente sobre ir o no ir, al final decidí ir con la reserva de evitar regresar pues mis tiempos en ese día eran apresurados y cansados, pero decidí ir porque quien me invitó es una persona que inspira en mí mucha confianza, credibilidad, y una imagen de una persona crítica, básicamente esas fueron mis razones. Accedí.

Acudí al centro social ubicado en la colonia Panamericana en Coyoacán, comenzó el taller con 3 condiciones:


1.- Tener la mente abierta
2.- No distraerse
3.- No uso de celulares (¿acaso no era otra cosa sino la no distracción?)

Dentro de ese centro social en el tiempo que estuve ahí ocurrieron cientos de cosas que sería imposible mencionarlas todas y en el orden de ocurrencia, por dicha razón menciono ciertos elementos que provocaron en mí una extrañeza profunda.

1.- “La neurosis es incurable y la gran mayoría de las personas lo padece y no lo sabe, siendo esta la enfermedad que mata gente en el siglo XXI”. No hay mucho que desarrollar por sí solo, este es el inicio y deberá ser considerado en conjunto con los demás elementos.

2.- El tratamiento propuesto por estas personas sugiere ser algo "más allá" que el psicoanálisis o de la teoría psicológica.- Dado que la persona expositora tenía el "poder" de leer con facilidad lenguaje corporal, así como líneas discursivas, intensidad de la voz y determinar una lectura de la relación en todos sus ámbitos (relación del asistente con sus padres, hijos, noviazgo, laboral, entre otros) sugería que era ese “plus” que no tenían las terapias psicológicas.

3.- Al ser una enfermedad que la gran mayoría posee, el diagnóstico era basado por casi cualquier comportamiento.- "Fácilmente era detectable la neurosis" por el expositor: Si yo era perezoso, era neurótico; si yo no me llevo bien con mi novia, era neurótico; este es el punto que creo yo más sensible, pues casi cualquier argumento, situación, vivencia terminaba con las siguientes palabras en el expositor: Neurosis. ¿no parecía como sembrar una enfermedad acompañado por el argumento 1 más el argumento 4?

4.- Es una enfermedad que pocos admiten.- Es parte de las características de la neurosis, una de ellas es la falta de aceptación por parte del enfermo, y la otra característica es que es incurable. ¿Un diagnóstico clínico-mental puede ser determinado de un modo deliberado, indiscriminado, a diestra y siniestra en menos de 2 horas basado en argumentos del supuesto paciente?

5.- El "experto" hacía referencias cotidianas.- Ejemplificaba casos, actuaba situaciones de un modo coloquial, argüendero, cotidiano y con agresividad, fundamentos teóricos: 1, Gustav Carl Jung (una frase), fundamentos religiosos: 3 (citas bíblicas. Tintes cristianos), contaba experiencias de otros pacientes donde sus anécdotas sugieren que a todos los pacientes da recomendaciones (órdenes) para "abrirles los ojos" y por dicha razón los asistentes eran cuestionados (sugestionados con respuestas canalizadas) al punto de que "expulsaban" males al grado de confesar cosas con llanto.

6.- Los asistentes determinan su propio diagnóstico.- Como es inaceptable en el paciente la neurosis, estos deben tener la mente abierta para determinar que la poseen, al momento de preguntar qué pensaban los asistentes respondían con una especie de "me siento identificado, muchas cosas de ahí me han sucedido" (cuando la mayor parte de los comportamientos neuróticos son vastamente comunes).

7.- Los asistentes aceptan el argumento de que el tratamiento contra la neurosis es superior a un  tratamiento psicológico o psicoanalítico.- Dado que ahí "no habían encontrado avances reales" eran vueltas sin sentido.

Mi pensamiento al final del taller fue:

"Han sido repetidas las ocasiones en las que he caído en lugares equivocados. Hoy fue uno de ellos"
 
Estos talleres no son otra cosa sino un lugar de extracción de dinero, sin profesionalismo ni diagnósticos serios, sino exposiciones de una persona que conocía ciertos trucos de manipulación disfrazados en lecturas del lenguaje en todas sus dimensiones. Este problema no es otro sino el de la manipulación, un liderazgo falso, el aprovechamiento de personas vulnerables con problemas propios que requieren atención profesional.

Hay personas que creen en la religión fanática, las lecturas de cartas, la alineación de los astros para efectos de abundancia, magia, un equipo de futbol, un político honrado, en taller de neurosis, en que el planeta Tierra es plano y en medicina homeópata.


Hacer el desglose para definir si es cierta o falsa cada una de estas creencias es meterse en broncas, por lo que prestaré mi atención en 2, política y psicología. Esto dado que en uno soy estudioso de eso y otro derivado de esta y otras vivencias. Adelantaré mi conclusión a modo de que acompañe cada una de las explicaciones: No debemos caer en líderes falsos con ciencia falsa cuando han habido grandes estudiosos siglos atrás que han aportado mucho a la ciencia para poder algún objeto de estudio.

Es común que veamos que la gente pone "en manos de dios" o de algún aspecto humano-religioso-espiritual las decisiones de los gobernantes o los resultados de las elecciones o la llegada de un nuevo líder político. No. Quizá parezca hasta cierto punto descortés lo siguiente, pero la labor del científico social es la misma que la del científico natural: defender la ciencia, el conocimiento. Lamentablemente predicciones basadas en argumentos de índole humana o metafísica para ámbitos políticos o sociales carecen de fundamento teórico real y reflejan un desconocimiento e ignorancia por parte de quien lo cree y/o lo divulga. No quiero pensar que argumentos de doctores naturistas o similares quieran entran en el análisis político o social pues tanto tiempo pasó para que teóricos como Max Weber o Maquiavelo crearán ciencia o teoría para que lleguen estos argumentos.

Y repito, quizá suene hasta cierto grado descortés para quien llegó a creer argumentos así, pero hay que tener en cuenta que argumentos de ese tipo son un verdadero insulto al conocimiento social que debe ser aclarado como es.

Por otro lado, en ámbitos psicológicos es el mismo caso, el desconocimiento de los asistentes sobre el tema significa en una creencia hacia los trucos del expositor, una sugestión. La creencia sobre este tipo de "terapias" es un verdadero insulto para quienes han dedicado sus vidas al conocimiento psicológico y psicoanalítico que los empuja a requerir tiempo para generar un diagnóstico y tratamiento serio basado en escuchar al paciente más que escuchar al terapeuta, ya que en las sesiones como las de ayer, era todo lo contrario. La psique, por definición, se encuentra dentro de la persona, no dentro del terapeuta, por esa razón es importante escucharlo y atenderlo. Y esto exige que sea de manera personalizada para poder externar confesiones y crear un ambiente de seguridad.
 

Con base en lo anterior mencionado mi propuesta es la siguiente: Hay que tenerle el debido respeto a al conocimiento en todas sus áreas que ha recorrido caminos de investigación amplios. No estoy diciendo que solo aquellas ciencias exactas, sino inclusive las sociales y las humanidades, pues han aportado demasiado al conocimiento y la reflexión. Si existe desconfianza sobre esto hay que investigar con fuentes confiables, ya que las fuentes apócrifas abundan en todos los ámbitos, un ejemplo son esas noticias con titulares con "El Secretario Cienfuegos se revela para defender al pueblo contra los abusos de Enrique Peña Nieto" (y hay quien lo cree). El problema es enorme: desinformación. Las fuentes oficiales en su mayoría son fuentes que responden a un interés. Por otro lado, hay que tener debido respeto a aquellas cosas que tienen un camino de conocimiento diferente.
 

Ese día venía yo reflexionando sobre el aspecto epistemológico de las ciencias, es decir, la conformación de las ciencias a lo largo de la historia y el objeto de estudio de cada una de ellas, pero es un tema sumamente extenso. No quise adentrarme en querer convencer a los asistentes, por eso decidí escribir esto para dar a conocer esta situación sin necesidad de andarlo repartiendo como volantes, de cualquier modo este tipo de casos siempre generan enemigos de a gratis, y no estoy diciendo que solamente aquellas ciencias que están dentro de una universidad son las aceptadas, pues no debe ser así, digo que en todo aquello que se estudie o se presencie (como esta exposición) debe ser vista siempre con un enfoque crítico, a menos en mi caso me pareció una total charlatanería descarada. Aprovechamiento de personas vulnerables a costa de sus bolsillos sembrando una enfermedad “incurable”, “que todo el mundo posee”, “que altera el modo en el que vemos la realidad” y “que es difícil admitir” en menos de 2 horas gracias al argumento de “hay que tener la mente abierta”. Lo que es importante siempre es compartir las opiniones a modo de generar una discusión como la que ahora se percibe.

Aquel día no terminó ahí, salí del centro social a velocidad anti insipiente, con las manos jugueteando entre sí, tomé la dirección contraria azarosamente con el riesgo de que me lleve a un lugar totalmente desconocido bajo el peligro de ser asaltado, pero en ese día no tenía mucho dinero y la colonia me parecía que ese riesgo era de baja probabilidad de ocurrencia, regresar y tomar el camino adecuado significaba en toparme con esas personas y que me pidieran mi número de teléfono para mantener contacto conmigo (pues ya me lo habían pedido y por eso salí disparado), afortunadamente el camino me llevó a la av. Imán, y en la parada de camiones con dirección a Huipulco encontré a una asistente y compartimos palabras, curiosamente resultó ser amiga de mi amiga quien me había invitado, y tocamos ciertos temas de esta conferencia así como personales para conocernos. Descendí del camión, no podía parar de pensar lo que había escuchado en las últimas horas, ¿por qué confiar en una persona que se dice ser un rehabilitador o experto en un tema? ¿No es esto algo similar a “Pare de sufrir”? Hice miles de analogías similares que lo único a lo que me indujeron fue a tener una cabeza llena de ideas hirviendo que querían salir como el vapor de una locomotora, con potencia. Mi conclusión fue: la mejor herramienta ante esto no es ir por la vida divulgando este mensaje, sino es seguir estudiando acompañado de un sentido crítico, poniendo al análisis cada elemento que se nos ponga en frente con el fin de alcanzar alimentar al conocimiento vigente, contribuir al objeto de estudio de la ciencia o área que se estudie, y no depender de opiniones terciarias sino de aquellas que son producto de la introspección y la autocrítica. Esto lo he compartido anteriormente, en el proceso de autocrítica es posible caer en la propia contradicción, pero el primer paso es estar consciente de que eso es posible y que como todo proceso requiere de un tiempo, o al menos eso he pensado yo.

Crucé el puente a una velocidad todavía igual con la que salí del centro social, la siguiente pregunta me invadió ¿por qué una profesional confía en un no profesional? ¿Qué sucede aquí? Nunca había estado en una situación similar. Caminé por las calles de mi nuevo (ya no tanto) barrio, todo parecía tal cual estaba como cuando pasé por ahí por primera vez, llegué al enrejado y abrí la puerta, las luces de mi departamento estaban apagadas, mi hermano no ha llegado seguramente, pensé, aunque me parecía inverosímil pues ya eran pasadas las 10 de la noche, metí la llave para al fin entrar y apreté el botón interruptor de la luz. No había luz. Al buscar el método para tener luz con ayuda, encendí de nueva cuenta el interruptor, la luz había llegado a mi departamento y al fin podía darme el lujo de descansar.

lunes, 9 de enero de 2017

El ocaso de los ídolos

Recientemente conversaba con un amigo acerca de la música. En esa conversación derivada de un comentario sobre "música de negros" concluimos que no debe haber música para razas, no debe haber música de blancos, de negros, de mexicanos o asiáticos. Pocos días después George Michael. Una tragedia. El año 2016 se caracterizó por la pérdida muy dolorosa de artistas, en lo personal la muerte de Leonard Cohen significó para mí el decliva de nuestros ídolos. Ya no hay ídolos tal y como los conocían nuestros padres o abuelos. La música se ha convertido tan sólo en un medio para posicionamiento socioeconómico. El arte se ha vendido al mejor postor. La complejidad de las canciones ya se ve opacada tan solo por la cantidad de dinero que pueda generar un sonido repetitivo como la palabra "Work".
Si bien la muerte de Leornard Cohen fue muy dolorosa, deja una reflexión: Ya no hay ídolos, y los que se forjaron como leyendas, ya murieron o están muy ancianos. Por ese lado no me sorprende la premiación de Bob Dylan como premio nobel de la literatura. A fin de cuentas la composición de sus canciones se traslada a contextos sociales plasmados en piezas musicales complejas. A gusto de unos y no gusto de otros, es bien sabido que esto es cierto.
Por otro lado, la muerte de George Michale deja otra reflexión: En la música no debe haber barreras. Como decíamos anteriormente, no debe haber música de negros ni de blancos, la música tampoco debe tener "géneros sexuales", no debería haber música para gays. La música es para todos. La música es libre.
El año 2016 se caracterizó por eso y la pérdida de muchas personalidades de la música bien interesantes, y también por la oportunidad de acudir a conciertos exquisitos y sobresalientes, llenos de muchos retos impuestos a sí mismos. Pero lo mismo, significó también la posible despedida de esos ídolos que se forjaron en épocas las cuales no nos tocó vivir a la mayoría de quienes gozamos esas músicas. Muchas gracias, Roger Waters por el mejor concierto que mis oídos jamás hayan presenciado.
Lamentablemente hoy me doy cuenta que no solamente nos estamos quedando sin esos ídolos en la música. Hoy desperté con la terrible noticia de la muerte de Zygmunt Bauman. Si usted ha leído este espacio sabe que es punto de referencia en muchos de los post escritos en este blog. Siempre formó parte de mi opinión sobre las cosas. Su aprendizaje trascendió hasta lo personal, pues mucho del arte que observo parte desde sus modelos de análisis.

Entiendo que no podemos mantener las cosas por siempre, pero lo doloroso es que, junto con Lipovetsky, fue la punta de lanza del pensamiento contemporáneo. Sí me dolió su muerte pues pienso que pocos son quienes ponen en tela de juicio la vida contemporánea y los vínculos humanos tal y como los conocemos, pero también él es líquido. Lo que nos queda es depositar la esperanza del pensamiento contemporáneo en las nuevas generaciones.

Muchas gracias, Zygmunt Bauman :'(

martes, 25 de octubre de 2016

Sobre el odio, la intolerancia y fanatismo

A ver, amigos.

Quiero compartir con ustedes una serie de situaciones que me vienen acompañando desde hace mucho tiempo, pero que esta semana se ha visto con más claridad.

Vamos por partes.

Todo comenzó la semana pasada cuando salió una noticia muy impactante acerca de unos presuntos ladrones a los cuales les fueron mutiladas las manos y encima de ello, les fueron tatuadas en partes muy visibles de su cuerpo (como el rostro) leyendas como “Soy ratero” en respuesta de un repudio de la población.
Pues bien, el pensamiento que despertó en mí se apoyará en lo siguiente: Como es bien sabido en este blog, hay una frase me ayuda mucho para mis post, la cual es parte de un libro de ilustraciones de un artista llamado EKO, al cual le dediqué un muy pequeño espacio en un post anterior, dicha frase es:

Quien se cita a sí mismo, jamás se equivoca.

¿y por qué esa frase? Para citarme a mí mismo cuando compartí la noticia de estas personas mutiladas:


"Lo que me sorprende no es la nota, sino la alegría y felicitación en los comentarios.
Acabar con el odio con más odio es igualmente de estúpido que apagar un incendio con gasolina.
Neta.
"

Y es que los comentarios que desprendía la gente estaban encaminados a felicitación, alegría y aplausos. Pero ¿por qué defendería yo a unos presuntos ladrones? Ahí les va.
  1. La mutilación de las manos de estas personas responde, naturalmente, a un problema de falta de entendimiento de las autoridades, no responde a un problema de delincuencia. Entonces, de inicio el problema principal era la delincuencia y el problema secundario la ineptitud de las autoridades para actuar debidamente ante situaciones de esta naturaleza, sin embargo, por el malestar, el problema secundario se convierte en el problema central.
  2. La cuestión de haber defendido a estas personas NO RESPONDE a una actitud de respeto a las instituciones y mecanismos de justicia, NO RESPONDE al argumento de “Es ilegal hacer justicia por su propia mano” porque entiendo perfectamente el dolor que significa la colusión de los elementos policiacos y de justicia en la ilegalidad, mismos que hacen que se encuentre corrompido bajo la sombra de la ineptitud, mi posición RESPONDE a una cuestión de DERECHOS HUMANOS. Mi posición no refleja un apego a los mecanismos, sino a una organización para nuevos mecanismos de justicia. Porque si bien el grupo denominado “Antirratas” se formó para organizarse y erradicar delincuentes, bajo esa lógica ¿qué tan difícil resultaría organizarse para exigir lo que es justo? La verdad es que el tema de la exigencia merece una entrada demasiado extensa en este post y ni hablar de las investigaciones que se han dado con relación a temas como la protesta social o el plebiscito así como las raíces teóricas de la justicia, pero no es el objetivo por ahora, me limitaré a mencionar que pienso que los resultados para exigir justicia muchas veces no han sido satisfactorios y la razón se encuentra en los (falsos) liderazgos.
  3. El problema de la justicia por la propia mano no significa en este texto un problema de un acto de delincuencia (como ya dije, la ilegalidad que esto representa), sino que, además de violentar derechos humanos, produce una conciencia con miras a ser la única basada en el argumento de “Si te hacen, haz”. La crisis, producto de un problema de delincuencia, desvirtúa a la conciencia social definiendo que cualquier acto que signifique violentar derechos humanos hacia un “delincuente” sea lo correcto. Lo mismo sucede con temas como la pena de muerte donde me ha tocado ver personas que apoyan la pena de muerte a delincuentes, siendo estas personas declaradas a sí mismas como católicas, algo que para mí representa contradictorio.
  4. Todo lo anterior significa que se antepone el concepto de delincuente al de una persona. Entonces el argumento sería:
“Antes de pensar que sea una persona, es un delincuente”.
 
Tiene más peso la una con la otra.
 Sin embargo, es obvio que nadie quiere seguir siendo asaltado, violado, violentado, pero el matarnos entre nosotros sólo está dejando nuevos asesinos, nuevos delincuentes.

¿y por qué un post para esto?

Bien, no sólo esto sucedió esta semana, mis entrañables lectores a quienes ya tanto extrañaba pues hace mucho tiempo que no escribía. Resulta que me topé con la publicación de una persona llamada Maritza Espinoza que decía “#Ni una (hipócrita) más”. El texto era contundente, poderoso, cargado de una pesada adrenalina no sé si periodística, literaria o no sé de qué clase, pero era como haberse tomado 2 cafés árabes bien hechos. Recomiendo muchísimo la lectura de esa nota, pues resulta imprescindible para las ideas que a continuación presento.
Mis comentarios ante dicha composición de letras fueron:

"[...] leí esto y me dio cáncer ¿fue necesario insultar (por parte de la autora) a quienes fueron a la marcha (y de una manera generalizada) para concluir que es necesario no herirse entre ustedes (las mujeres)?
El problema es que hasta ella hace la diferencia de la que tanto se queja entre hombres y mujeres, a fin de cuentas somos personas y el distinguir entre eso es tan sólo el inicio para identificar enemigos. mucha contradicción. Pienso.
"

Aquí ya la cosa se está poniendo color de hormiga, amigos. Y si no me creen, les hago una pregunta: ¿Qué tiene de diferente la nota 1 (los mutilados) con la nota 2 (la opinión de Maritza)?
Para mí, casi ninguna. A fin de cuentas el problema central contenido en los comentarios de quienes felicitaban a los "antirratas" así como a la autora ya se convirtió en el odio para combatir el odio o denigración.
El odio fue utilizado para cortar las manos a los presuntos ladrones y evitar así delincuencia sustituyendo la ineptitud de las autoridades. Se denigró al delincuente.
El odio fue utilizado para insultar a quienes fueron a la marcha y evitar así atropellos a la mujer sustituyendo el respeto que (si entiendo bien) los hombres no dan (es decir; no herirse a sí mismas). Se denigró a la mujer que fue a la marcha #NiUnaMás.
Y a todo esto ¿por qué es odio?
Bien, ambas situaciones para mí tienen un común denominador que es la identificación con algún sector de la sociedad. En el caso de la mutilación, quienes apoyan a los antirratas se consideran a sí mismos como buenos ciudadanos, y quienes sean diferentes no sólo deben ser denigrados, sino violentados. En el caso de la marcha #NiUnaMás, gran parte de quienes se consideran feministas se sienten identificadas como mujeres y al haber recibido diversos atropellos por parte de machistas, cualquier persona identificada como machista deberá ser denigrada (ojo, no estoy defendiendo machistas, esto va por partes ¿recuerdas?) y no solamente machistas deben ser denigradas, sino que cualquier otra mujer que cumple con ciertas características diferentes, y esto se plasma en lo siguiente (escrito en la nota):

"Bueno, mi estimada, ellas son las Leydi Guillenes y Arlettes Contreras de tu minúsculo mundo y, aunque sus caras no traen ninguna marca, sus almas exhiben los moretones de tu mezquindad, de tu rechazo, de tu deslealtad, de tu cobardía y, desde ayer, de tu hipocresía.".

El problema es lo mismo: Anteponer el ser un delincuente con ser persona o humano, así como el ser mujer u hombre se antepone al ser persona o humano.
Y puede que haya quien brinque diciendo que ser delincuente es una condición social o de elección, y que ser una mujer u hombre es una condición biológica que se externaliza a condiciones sociales. Cierto, pero el punto es que ambas derivan en condiciones sociales. Uno parece ser, a primera vista, más complejo que otro, pero eso dependerá de muchas situaciones que se pongan en la mesa, uno de estos temas (que tampoco es motivo de esta entrada, pues significaría una investigación o un ensayo más elaborado) es la violencia que viven las mujeres a partir del lenguaje.
El punto es estar conscientes de las diferencias, un hombre no tendría por qué ser mayor que una mujer ni viceversa, así como un “buen ciudadano” con relación a un delincuente. Somos diferentes en muchos rasgos, pero el aspecto común que compartimos todos es que somos personas, y que por ese simple hecho somos merecedores de un respeto sin distinción de nuestra identificación, y que aquella persona que sea diferente, no es motivo de denigración ni para violentar.
Vuelvo a recalcar, creo que es, hasta cierto grado peligroso, identificarse con un sector de la sociedad (miembros de una universidad, de un país, de un género, de una "raza", de un gremio profesional), pues el exceso de ello significaría en intolerancia a partir de identificaciones que son simplemente una construcción social.

Para que no digan que nada más me la paso citándome a mí mismo, les comparto una cita de un libro que resultó para mí sumamente interesante y, hasta cierto grado y dado mi estado de ánimo de aquel momento, terapéutico de un autor llamado Amos Oz de su libro "Contra el fanatismo":

"Mucho cuidado, el fanatismo es extremadamente pegajoso, más contagioso que cualquier virus. Se puede contraer fanatismo fácilmente, incluso al intentar vencerlo o combatirlo. Leyendo los periódicos o leyendo la televisión, es posible comprobar todos los días lo fácilmente que la gente se convierte en fanática antifanática, en cruzados anti-yihad antifundamentalistas. A la postre, si no podemos vencer al fanatismo, tal vez podamos al menos contenerlo un poco."
 
Y tiene toda la razón, pues el querer exterminar fanáticos, supondría la misma situación que las anteriores.

Hace poco fui a un concierto en el cual se mostraron mensajes de desprecio hacia Donald Trump, y vuelve aquí la misma cuestión ¿Combatir el odio con más odio (denigración o desprecio) es la solución de verdad?

La solución que plantea el autor es tener la visión del humor hacia nosotros mismos. Poder cambiar de ojos bajo una idea que desarrolla que dice:

"Solo el que ama puede convertirse en traidor. Traición no es lo contrario de amor; es una de sus opciones. Traidor -creo- es quien cambia a ojos de aquellos que no pueden cambiar y no cambiarán, aquellos que odian cambiar y no pueden concebir el cambio, a pesar de que siempre quieran cambiarle a uno. En otras palabras, traidor, a ojos del fanático es cualquiera que cambia. Y es dura la elección entre convertirse en un fanático o convertirse en un traidor. No convertirse en fanático significa ser, hasta cierto punto y de alguna forma, un traidor a ojos de fanático."
 
Y sin duda es posible que yo esté cayendo en mis propias contradicciones con relación a mi vida personal, pero debo admitir que todo esto para mí va siendo nuevo a medida que observo lo que me rodea, es por eso que decidí escribir este post. El punto es tener esa pequeña luz de conciencia en este tema que derivará en paulatinamente hacer que coincidan nuestras acciones con nuestros pensamientos hasta que podamos vivir en armonía.

lunes, 17 de octubre de 2016

Sólo hasta que la situación es negra se pueden distinguir los grises

Anteriormente ya había hecho referencia a esta Opera de Salles. Pero no en la misma situación.
cinismoilustrado.com (cuando antes rifaba)

Porque todo inició cuando me la mentaron en una combi.
Porque es octubre.
Porque ya son 4 años.

Muchas gracias.